Noticia

Lerma y el RCDE Stadium; entre el pasado y el presente

“Ir al estadio del Espanyol me trae muy buenos recuerdos”, advierte Jefferson Lerma aproximando la cita liguera que el próximo viernes, desde las 21:00 horas, cruzará al Levante ante la escuadra blanquiazul. La sentencia defendida por el centrocampista colombiano parece justificada desde la perspectiva doble que marca el tiempo más presente, pero también si se aleja la mirada en busca del pasado. En cualquier caso, la reflexión expresa el significado y la trascendencia que adquiere el encuentro desde un prisma algo más personalizado. La actualidad reafirma su protagonismo. En barbecho desde el segundo capítulo del derbi ante el Valencia, que se disputó a mediados de septiembre, es obvio que el enfrentamiento en tierras catalanas puede establecer una frontera de separación entre esos dos espacios temporales acotados. El regreso a las trincheras parece que no se debate en virtud de las prestaciones emitidas sobre el verde en los entrenamientos colectivos. El centrocampista retornó al grupo en las jornadas postreras de la semana pasada evidenciando que su recuperación era una realidad incuestionable. Una vez más el mediocentro cafetero pulverizó los tiempos establecido en un proceso de recuperación meteórico puesto que la lesión muscular que le ha mantenido alejado del césped se produjo el 16 de septiembre y el duelo ante el Espanyol está pautado para la noche del 13 de octubre. Cuestión de metabolismo, arguye cuando se le cuestiona al respecto.

Lo cierto es que el rol de Lerma en los primeros compases de la competición liguera no parecía difuminarse. Al contrario que en el nacimiento del curso pasado, en el ámbito de la categoría de Plata, su presencia era incontestable. Hay que recordar que el centrocampista defendió durante el verano de 2016 el escudo de la Selección de Colombia Sub’23 en los Juegos Olímpicos de Londres. Ese aspecto sin duda condicionó su puesta a punto durante el período de la pretemporada, pero el sol no se ponía durante el presente. Instalado en el eje de la medular, sin perder de vista a los centrales, en los choques ante el Villareal, Deportivo de La Coruña y Real Madrid detentó la condición de ángel custodio con el fin de liberar los movimientos que unos metros más adelante trataban de ejecutar Campaña y Bardhi. Lerma era una especie de efecto corrector; el guardián de medio del campo. Sus botas esconden una coraza protectora de efectos terapéuticos. Con él la vida es más fácil para sus compañeros. Entre sus cualidades sobresale una capacidad superlativa para realizar un trabajo excelso y generoso siempre en beneficio del colectivo. Quizás adquiera la condición de invisible para moverse sobre la cancha de manera cautelosa y más anónima, pero su rigor táctico y el equilibrio que proporciona le lleva a dibujar una imaginaria línea, en ocasiones, infranqueable para sus adversarios.

Dominador de las coberturas y eficiente en las ayudas, se convierte en el vigilante perpetuo siempre presto a ofrecer un servicio de cooperación. Y dimensiona esa versión que encarna sobre el pasto con una suprema fortaleza aérea que le permite sobresalir y dominar esa faceta del juego. Su figura adquirió relevancia en la epifanía del campeonato de la regularidad. Muñiz no alteró sus planes tácticos con la presencia continuada del futbolista de origen sudamericano. Era una constante en las alineaciones establecidas. Su nombre sonaba con fuerzas. Jefferson Lerma cose la medular para cerrar cualquier posible rendija por la que pudieran infiltrarse las fuerzas enemigas. Sin embargo, la lesión muscular que le llevó a abandonar la superficie del campo en el duelo ante el Valencia propició un destierro involuntario que ahora puede variar. Ese ostracismo puede formar parte del pasado. Como sucede con el feudo espanyolista si se personaliza su currículum. “Allí marqué mi primer gol en la Liga española”, recuerda con una sonrisa delatora. Fue el lunes siete de diciembre de 2015. La imagen está latente en su interior. “Robé el balón y me planté delante de la portería”. La secuencia no se olvida. La presión alta planteada por el grupo que dirigía Rubi forzó un error de Enzo Roco que Lerma no desaprovechó. El gol aunó potencia en la carrera y sagacidad en la resolución ante la salida desesperada de Pau.

RCD Espanyol Jefferson Lerma Cornellà-El Prat LaLiga Santander
Noticia

​Plan de trabajo de la semana (del 23 al 29 de octubre)

Plan de trabajo de la semanaLunes 23 de octubre; jornada de descanso.Martes 24 de octubre; entrenamiento a las 10:30 horas en las instalaciones de Buñol desde las 10;30 horas. Muñiz atenderá a los medios en rueda de prensa previa al duelo de Copa del Rey ante el Girona.Miércoles 25 de octubre; entrenamiento en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de...