El readaptador Luis Miguel González explica las diferentes fases del proceso de recuperación
La vuelta de Álex Primo a los entrenamientos colectivos también se ha celebrado en los servicios médicos del Levante UD. Detrás de la incorporación del portero a las sesiones con el grupo hay meses de trabajo progresivo y coordinado entre los distintos profesionales del departamento médico del club, que han acompañado al portero desde las primeras fases tras su intervención quirúrgica hasta la recuperación de los movimientos específicos de su posición.
Luis Miguel González, readaptador del equipo, ha explicado cómo se ha desarrollado un proceso en el que la planificación, la evolución de la lesión y la adaptación de las cargas han marcado cada etapa, con el objetivo de que Primo pudiera recuperar las capacidades necesarias para volver a trabajar con normalidad bajo palos.
El proceso comenzó con la cirugía y la coordinación con el equipo médico y el cirujano para establecer los plazos iniciales, situados entre los cinco y los seis meses, y definir los objetivos de cada fase. “Las primeras fases son muy básicas, de control motor, coordinación, ganar movilidad y esos primeros rangos. Ahí hacemos, sobre todo, trabajo en piscina, que le da mucha más seguridad al jugador”, explica González. A medida que la evolución lo permitió, el trabajo fue incorporando ejercicios más específicos y tareas de fortalecimiento. “Aprovechamos que, como es un hombro y le podemos meter mucho trabajo de desplazamientos, podemos salir a campo antes de que ese hombro esté preparado para empezar a blocar. Hacemos trabajo de pies y tecnificación”, señala el readaptador.
La progresión estuvo condicionada por la respuesta del hombro, la recuperación de la fuerza y la consecución de los rangos de movilidad establecidos semanalmente. Una vez alcanzados los objetivos necesarios, el trabajo fue evolucionando hacia acciones propias de un guardameta, aumentando gradualmente la exigencia y la tensión sobre la articulación. El entrenamiento incluyó ejercicios desde el suelo y sobre colchoneta, fases aéreas y diferentes intensidades en el trabajo con balón, hasta llegar a situaciones cada vez más próximas a las que se producen durante un partido. Todo ello, con una progresión controlada para adaptar las cargas a la evolución del jugador.
En esta última etapa, la coordinación con Dani Ayora, entrenador de porteros, ha permitido complementar la readaptación con tareas específicas de la posición. “El periodo acaba con un trabajo complementario específico de porteros donde estamos en contacto con Dani Ayora, que es el entrenador de porteros, y nos vamos dando feedback del trabajo que va haciendo”, comenta.
La recuperación de Primo ha contado con la intervención de diferentes profesionales del servicio médico, cuya labor conjunta ha permitido abordar las necesidades del jugador en cada momento. El tratamiento del dolor, la fisioterapia manual, el trabajo funcional y la recuperación de la fuerza y la movilidad han formado parte de un proceso que ha ido adaptándose a su evolución. “Esto es un proceso de todo el servicio médico, donde van pasando diferentes fisios, con trabajo de invasiva diaria para quitarle dolor, trabajo funcional y de fisioterapia manual y, en campo, los fisios también nos ayudan a que el jugador esté más comprometido con diferentes situaciones. Mi compañero Peter también ha hecho un gran trabajo en las primeras fases de fuerza y de movilidad”, explica.
Esta coordinación ha resultado fundamental para mantener una evolución progresiva y enlazar las distintas etapas de la recuperación, desde el trabajo más básico hasta las exigencias específicas del puesto de portero.
Junto al trabajo de los profesionales, la implicación del propio jugador ha sido otro de los factores destacados durante estos meses. Luismi describe a Primo como un futbolista “bastante comprometido y muy competitivo”. “Solemos hacer algunos juegos, en función de los objetivos, y es muy competitivo. Siempre pedía más. A veces, había que pararle un poco los pies, pero ha trabajado haciendo dobles sesiones y te pedía más trabajo”, asegura.
Ahora, Álex Primo ha vuelto a trabajar con el grupo culminando así un trabajo conjunto en el que cada fase ha sido importante para acercarlo de nuevo a la dinámica del equipo.