La portera granota sumó el Mundial Sub-20 al Europeo Sub-19 conquistado en julio
Anna Álvarez ha cerrado un verano inolvidable con un nuevo título internacional. La canterana del Levante UD se proclamó campeona del mundo Sub-20 con España después de haber conquistado también el Europeo Sub-19 el pasado mes de julio.
La niña que soñaba con ir convocada al Mundial Sub-20, ahora es campeona del Mundo. Tras un torneo perfecto, donde todos los partidos se contaron como victorias, y tras batir a Corea del Norte en la tanda de penaltis de la final, la Selección Española Sub-20 se volvió a coronar. Y entre las 20 jugadoras convocadas, Anna Álvarez representó al levantinismo en Polonia, sede del torneo: "Soy la niña más feliz del mundo entero. Es una mezcla de sentimientos que no se pueden describir. Todo lo que me ha hecho sentir este mes tan lejos de casa y a la vez que se sintiera tan en casa. Estoy súper contenta y súper feliz de poder decir que soy campeona del mundo".
El camino hasta el título estuvo marcado por el trabajo diario y por una unión que fue creciendo durante las semanas de concentración. La meta peñiscolana ha destacado precisamente ese vínculo entre las integrantes del equipo: "Queríamos ganar el torneo y queríamos ganarlo juntas y eso se ha notado en cada partido: cómo se iba construyendo cada día, con cada entrenamiento, con cada partido, cómo iba pasando el tiempo y éramos una familia, todas juntas, todas unidas".
La tanda de penaltis fue el momento de mayor tensión de la final. Anna Álvarez vivió con mucho nerviosísmo cada lanzamiento desdela banda: "Yo no podía más, yo quería estirarme los pelos. Se nos puede ver en las imágenes que no sabemos quién de todas lo estaba pasando peor. Al final estaba Laia ahí en la portería y todas confiábamos a cien por cien en ella, en que iba a parar y iba a hacernos campeona del mundo". Y así fue. En el momento de alzar el trofeo, la portera granota pensó en todo el recorrido realizado junto a sus compañeras: "Pienso en todo el camino, todo lo que hemos pasado para llegar hasta ese momento, en todo lo que hemos hecho, todo lo que hemos vivido juntas, y es algo inexplicable".
Las celebraciones continuaron después en Polonia y Madrid, antes de que la canterana regresara al trabajo con el Levante UD. El Mundial puso el broche a un verano de dos títulos y Anna ya tiene claro cuál es su siguiente objetivo: "Aquí ya sabemos que soy campeona del mundo, pero tengo un objetivo más que claro: ser jugadora de Levante. Vamos a muerte día tras día haciendo lo que haga falta para poder cumplir los objetivos en todas las competiciones".