El Trofeo Ciudad de Alcoy marchó a las vitrinas del Levante merced al gol de Barral obtenido en el tramo definitivo del primer capítulo del encuentro que midió al Alcoyano y a la sociedad granota en el mítico Estadio de El Collao, pero el partido ofreció más detalles que el triunfo del colectivo que prepara Joaquín Caparrós ante una escuadra ubicada en la zona noble del grupo III de la Segunda División B. En ese sentido, habría que recuperar el formato que etiquetaba el duelo para entender el sentido que adquiría, principalmente en clave azulgrana. Sobre el verde de la instalación alcoyana se medían dos formaciones que comprendían que la cita permitía ciertas licencias con respeto a otro tipo de confrontaciones exentas de ese cariz que presidía el enfrentamiento. Noventa minutos para realizar permutas y variaciones y para plasmar sobre el rectángulo diferentes alternativas de juego en un ensayo.
Esa idea es evidente que fluctuaba por la mente de Joaquín Caparrós. Y quizás no haya mejor indicativo que comprobar el paisaje azulgrana en el pasaje final de la confrontación. Calderón, Kike Torrent y Aquino formaban parte del once que cerró el encuentro. Como aconteció en el partido ante el Conquense, el técnico levantinista repartió minutos entre aquellos jugadores con menos protagonismo en los albores de la competición liguera. Javi Jiménez se ubicó en la portería. Héctor Rodas y El Aduoa ocuparon el eje de la defensa en compañía de Nikos y Chris. Gomis contó con una nueva oportunidad en la línea de medios junto a Sergio mientras que unos metros por delante, Nong, Pedro Ríos, Ángel y Barral se repartían los puestos adscritos a la vanguardia.
El partido no se salió de los cauces establecidos. En ocasiones, este tipo de duelos activan sobremanera las emociones de los equipos en inferioridad en la secuencia competitiva. Ese aspecto iguala las distancias y las fuerzas en función de las categorías determinadas. El Alcoyano saltó al feudo de El Collao desprovisto de complejos. El choque fue competido entre dos bloque que trataban de imponer su ley. No existía un dominador claro sobre el verde hasta que apareció Sérgio. Fue en el tramo final del capítulo inicial. El mediocentro portugués pisó las inmediaciones del área alicantina y arqueó su pierna para armar un potente disparo que rechazó Rangel a saque de esquina. Sérgio estaba cocinando el gol de Barral. El centrocampista botó el córner y el atacante de cabeza alojó el cuero en el fondo de la meta local.
El Levante disfrutó de las ocasiones más claras en ese espacio del choque. Barral volvió a citarse con el gol, tras un remate de Ángel al travesaño, en la jugada que prácticamente cerró el primer tiempo. No hubo grandes variaciones en la reanudación. Javi Jiménez emergió en dos llegadas a la contra del Alcoyano. El arquero estuvo esplendido cuando tuvo que entrar en acción. Fue otra de las noticias esperanzadoras de la victoria. Javi Jiménez demuestra con hechos que el arco azulgrana está bien resguardado con la presencia de Keylor Navas y el arquero que llegó el pasado verano procedente del Real Murcia. El partido se rasgó en los minutos finales con el Alcoyano lanzado en plancha en busca de un empate que no arribó. Nong y Aquino, aprovecharon los espacios existentes aunque se estrellaron con los palos.