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Primer equipo
Casadesús sigue aliado con el gol (1-2)
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Un mismo partido con dos imágenes que pueden resultar hasta antagónicas en función de las valoraciones a efectuar. Suele suceder en los partidos de preparación. Resulta muy complicado llegar a la excelencia y, en ocasiones, a los jugadores les cuesta mantener un ritmo ascendente y continuado sobre el verde. No obstante, el enfrentamiento programado ante el Barendrecht sigue ofreciendo lecturas positivas en referencia al estado del bloque que prepara Mendilibar. Si se personalizara el rendimiento de los futbolistas habría que incidir en la coyuntura por la que atraviesa Casadesús. El atacante balear está unido al gol desde el arranque del serial de duelos amistosos diseminados por la fase anterior al arranque de la competición. Su relación es estrecha y en tierras holandesas festejó el cuarto gol desde un prisma individual. Morales emuló al goleador de la pretemporada estrenando su cuenta anotadora. Desde la colectividad habría que incidir en la imagen mostrada en el segundo tramo de la confrontación. En ese espacio quedó condensado el ideario de Mendilibar y su aplicación.

Es incuestionable que los rasgos están trazados. La dificultad máxima estriba en la materialización. El preparador vasco optó por alinear a dos once distintos en cada capítulo del encuentro en tierras holandesas. Quizás la única coincidencia estuvo en el hecho de marcar en cada una de las partes. Sin embargo, las versiones fueron antitéticas. Al Levante le costó hilvanar juego en el capítulo inicial. Nunca se sintió excesivamente cómodo sobre el campo. La hierba sintética tampoco ayudó en exceso. Al equipo granota le faltó un punto de velocidad en la circulación del balón y de sincronización colectiva en los movimientos para acercarse con peligro a las inmediaciones de la meta defendida por Splunter. Únicamente Morales conseguía romper el cerco defensivo holandés por el costado izquierdo abriendo los márgenes del terreno de juego.

El gol que sirvió para enjugar la ventaja adquirida por Esajas se cocinó por ese espacio. Morales corrió en paralelo a la línea del área local hasta engatillar un disparo que sorprendió al arquero del Barendrecht. No obstante, las tornas variaron en la reanudación. El ideario de Mendilibar se plasmó en ese punto de la cita. Quizás la clave estuviera en la intensidad que evidenció el segundo once que se posicionó sobre el verde del estadio del Barendrecht. La línea de presión ahogó la salida de la escuadra local. Ese aspecto propició que el balón fuera propiedad exclusiva del Levante. Barral, Rubén, Casadesús y El Zhar iniciaron la presión posicionados sobre las cercanías de la portería del colectivo blanco mientras que la retaguardia prácticamente se posicionaba sobre la medular. La acción del choque se desarrolló sobre el campo del Barendrecht obligando al equipo holandés a replegarse sobre sí mismo. Apenas si hubo noticias del equipo local en ataque en esa fase y Víctor Pérez y Camarasa imponían su ley en la medular. No obstante, el factor diferencial estuvo en Casadesús. El atacante balear cazó un centro de Pedro López para certificar el tercer triunfo levantinista de la temporada.       

Alineaciones:

Barendrecht; Splunter, Van Deelen, Monster, Jongman, Van der Pluijm, Navajas Sánchez, Esajas, Sanches Silva, Almeida, Berkhout y Aarts. También jugaron: Winterberg, Pikeur, De Ronde, Van Tienen, Francke, Tuitel y Boer.

Levante; Zagalá, Iván, Navarro, Vyntra, Rafael, Morales, Juanfran, Gavilán, Ivanschitz, Sissoko y Simao. En la segunda parte. Javi, Barral, El Zhar, Rubén, Nikos, El Adoua, Casadesús, Pedro López, Víctor Pérez, Camarasa y Kike Torrent.

Goles: 1-0. M. 14 Esajas. 1-1. M. 41. Morales.

Árbitro: Van Dyck. Amonestó con amarilla a Winterberg.