Quizás estaban condenados a entenderse y a compartir experiencias mucho antes inclusive de que sus respectivos caminos lograran converger. A Luis Llopis, entrenador de los arqueros de la primera plantilla del Levante, y César Arcones, preparador específico de los guardametas de la Selección Española de Fútbol Sala, les une principalmente la pasión y la emoción que exhiben en el día a día en sus quehaceres cotidianos, uno instalado sobre el verde, y el otro sobre la superficie del parquet. Y también su concepción integral y didáctica del trabajo realizado en el plano profesional. “Venimos de dos ámbitos diferentes. Es cierto que hay diferencias evidentes entre el fútbol sala y el fútbol once en cuanto a medidas del terreno de juego, número de jugadores que juegan y en relación al trabajo específico que desarrollamos con los porteros, pero también hay similitudes y aspectos que se pueden trasladar de un espacio al otro”.
César Arcones, formado en las filas del mítico Caja Segovia, introduce un nuevo aspecto para referirse a la metodología en el adiestramiento de los porteros. Y en ese sentido, Luis Llopis se convierte en una referencia absoluta por su conocimiento. “Está muy preparado y domina como nadie la materia”. Se trata de un valor que acentúa y que establece un nexo de unión entre el miembro de la dirección técnica de la Selección Española de Fútbol Sala y el actual preparador de los metas del club granota. “Nuestra relación viene de atrás en el tiempo. Nos conocimos y congeniamos”, matiza Arcones a quien es fácil seguir por todos los rincones de Península Ibérica proyectando su experiencia como ponente, otra vocación pedagógica que le acerca a Luis Llopis, o siguiendo a los jóvenes valores emergentes del fútbol cinco. “Es bueno compartir experiencias”, destaca. No hay obstáculos insalvables para seguir aprendiendo y creciendo. Se trata de un aprendizaje transversal.
Y no se trata de una manifestación carente de sentido. César Arcones compartió entre ayer y hoy el plan de entrenamientos específico de la primera plantilla del Levante. Su figura estuvo presente en las sesiones que el grupo está efectuando en la Ciudad Deportiva y se mezcló con el paisaje cotidiano de Buñol. A escasos metros de Luis Llopis siguió con especial atención los métodos y los procedimientos empleados en la preparación individualizada de los guardametas levantinistas. “Siempre hay ideas que se pueden aplicar al fútbol sala”, argumenta este técnico que se define como “autodidacta” y que ha creado un libro de estilo en la preparación personalizada de los cancerberos del fútbol de salón. Y se asombra con la capacidad de trabajo de los arqueros. “Keylor y Javi Jiménez tienen ganas de seguir creciendo. Lo sabía porque me lo había dicho Luis, pero se nota y se corrobora en cada sesión”.