Quizás se convirtió en la noticia más positiva del enfrentamiento de vuelta de los octavos de Final de la Copa del Rey. Dudka regresó al verde y volvió a enfundarse la elástica del Levante en competición oficial en el Estadio de La Romareda de Zaragoza. El futbolista de origen polaco saltó al verde en los minutos iniciales de la segunda parte. El internacional retornó a las trincheras en un partido de emociones contrapuestas desde un prisma personal. Dariusz Dudka retomó en primera persona las sensaciones que únicamente los futbolistas que se encuentran alojados en el interior del pasto perciben después de una ausencia prolongada y de atravesar un período espinoso en un encuentro que significó la eliminación de las huestes granotas de Trofeo del K.O.
El recorrido emprendido hasta llegar de nuevo al campo ha estado marcado por la profundidad. El futbolista participó en el choque que midió al Levante y al Real Valladolid en la capital castellana en la segunda jornada de la competición liguera y dispuso de minutos en el enfrentamiento de la Liga Europea ante el Hannover 96 en tierras alemanas. Fue su última incursión con la camiseta azulgrana después de convertirse en uno de los fichajes del verano para afrontar el desafío titánico que marcaba el ejercicio 2012-2013, tras mostrarse en el escaparate europeo después de defender el escudo de Polonia en la Eurocopa.
Los problemas de pubis que arrastraba le impidieron proseguir. Fue el momento de buscar soluciones. Dudka se trasladó hasta Alemania para pasar por la consulta de Jens Krüger, un especialista en este tipo de lesiones. Era una evidencia que el mediocentro no podía eludir el temido quirófano. Y en los primeros días de noviembre de 2012 fue operado con éxito en tierras teutonas. Fue el punto de arranque de un período de recuperación que parece cerrarse dos meses más tarde en La Romareda en una noche de sensaciones antagónicas.