El Santiago Bernabéu se convirtió en un páramo para el Levante; un páramo desolador ante un Real Madrid devastador y devorar que torturó a los jugadores azulgranas, especialmente a Munúa. El arquero uruguayo, quizás el jugador más destacable y resolutivo de la escuadra granota, observó con impotencia un diluvio de goles que sentencia una eliminatoria que todavía cuenta con una confrontación añadida en el Estadio Ciudad de Valencia. Llovía persistentemente al inicio del encuentro y pronto se desató la tormenta. A los diez minutos Benzema y Ozil habían desterrado las ilusiones azulgranas. Benzema aprovechó un error en la medular para deshacerse de Robusté, dejar inerte sobre el césped a Xavi Torres, amagar y ajusticiar al cancerbero. El francés resolvió con maestría aunando astucia, verticalidad y definición. Al instante Ozil convirtió el duelo en un auto de fe. Lo peor del marcador, casi en la madrugada de la confrontación, fue la asunción de roles dispares por cada escuadra. El partido estaba decidido.
El grupo de Mourinho se lanzó con la furia desenfrenada de los tornados en dirección hacia la meta de Munúa mientras que el Levante asumía la condición de secundario. Caicedo apenas si tocó un balón en el primer acto. En esa secuencia el encuentro se convirtió en una especie de cruel déjà vu. Los goles tenían un nexo que los unificaba. Los jugadores madridistas buscaban las espaldas de los centrocampistas foráneos para explotar las cualidades como velocistas de Cristiano y Benzema. Alonso y Granero gobernaron sin oposición. El Levante se desenhebró. El bloque vacilaba en cada acción Sus movimientos estaban desacompasados. Sus líneas estaban muy abiertas y los espacios se multiplicaban; una sugerente invitación para un equipo de perfil vertiginoso que no necesita amasar en exceso el esférico para arribar a las inmediaciones del área rival. El resultado fue una goleada escandalosa capitalizada en torno a la figura de Di Maria que, pese a todo, no enturbiar la imagen de un grupo que lucha con pasión en su regreso a Primera División.
Real Madrid: Casillas; Lass, Pepe, Raúl Albiol, Marcelo; Xabi Alonso, Granero (Diarra, m.75); Cristiano Ronaldo, Özil (Pedro León, m.75), Di María; y Benzema (Morata, m.78).
Levante: Munúa; Cerra, Robusté, Ballesteros, Del Horno; Xisco Muñoz, Xavi Torres, Pallardó, Sergio (Rubén Suárez, m.58), Juanlu (Valdo, m.70); y Felipe Caicedo (Stuani, m.46).
Goles: 1-0, m.6: Benzema. 2-0, m.10: Özil. 3-0, m.31: Benzema. 4-0, m.45: Cristiano Ronaldo. 5-0, m.69: Benzema. 6-0, m.72: Cristiano Ronaldo. 7-0, m.74: Cristiano Ronaldo. 8-0, m.89: Pedro León.
Árbitro: Turienzo Alvarez (colegio castellano leonés). Amonestó a Raúl Albiol (21), Pepe (28), Di María (31), Granero (44) y Benzema (55) por el Real Madrid, y a Cerra (18), Juanlu (53), Robusté (55) y Del Horno (76) por el Levante