El fútbol por definición, y en el sentido más ortodoxo del término, es decir; la lucha por la victoria entre dos escuadras que se enfrentan entre sí sobre el pasto verde en pos de la victoria regresa mañana. Después de diez jornadas de intenso castigo físico y táctico, las pretemporadas suelen aunar ese tipo de trabajo dual y máxime si, tal y como sucede en el caso del actual Levante, se presenta un cuerpo técnico nuevo que trata de dotar al grupo de ideas que deben arraigar, los pupilos de Juan Ignacio Martínez saborearán el primer partido del período de formación. El Club Deportivo Minera será el adversario escogido para esta toma de contacto formal con los choques de preparación. El duelo está fijado para la matinal del domingo. A las 10:00 horas los contendientes medirán sus fuerzas sobre la hierba inmaculada del campo C de las instalaciones de La Manga Club.
Sin duda que se trata de un importante acicate para el colectivo que prepara JIM. Las pretemporadas suelen llevar consigo unas cargas de trabajo siderales, con preeminencia del componente físico, y una acumulación de proposiciones que los jugadores tratan de metabolizar con celeridad para entender los sistemas propuestos por los preparadores. Así que parece una solución terapéutica para liberar la mente de los jugadores el hecho de calzarse las botas y salir al terreno de juego con el fin de dar rienda suelta a la imaginación en los envites inaugurales. El C.D. Minera es un clásico de las categorías menores del balompié regional cartagenero aunque atraviesa por una etapa alcista tras consumar el ascenso a Tercera División a la conclusión de la pasada temporada.
El equipo de El Llano del Beal, una localidad muy cercana al punto geográfico en el que el Levante desarrolla la etapa inicial de la pretemporada, cierra un ciclo de cincuenta y cinco años alejado del umbral que marca el principio del fútbol profesional. Y lo ha festejado con lujo y boato. Los chicos del C.D. Minera no serán un contrincante secundario. Al final del ejercicio anterior, en el mismo escenario, logró mantener la igualada ante la Selección de Argelia. Se trata del típico partido en el que prima más el fondo que la forma puesto que el Levante está en fase de reestructuración interna y de acoplamiento. Hay un proceso de aprendizaje compartido. “Tenemos entrenador nuevo. Tenemos que asimilar conceptos que quiere introducir, el tipo de juego que quiere, cómo sacar la pelota y cómo defender. Eso se asimila en estos partidos”, acentúa Valdo.Juan Ignacio Martínez, como si fuera un escultor, tratará de cincelar con este tipo de compromisos la talla del Levante que competirá en Primera División en el ejercicio 2011-2012. Sobre el tapete verde surge la posibilidad de engrasar la maquinaria azulgrana. El míster advirtió ayer ante los medios que estos duelos le permitirán ir conociendo a sus jugadores. No es una cuestión superflua. Lo cierto es que la confrontación ante la entidad cartagenera marca una frontera en el ciclo formativo azulgrana. Los enfrentamientos comienzan a adquirir fundamento. “Tenemos ganas de que lleguen los partidos”, advertía Rubén en rueda de prensa. El final de la próxima semana coincide con el arranque de la gira por los Países Bajos y la sucesión de encuentros ante el Círculo de Brujas, Koninklijke Lierse Sportkring y Nac Breda. De la Vieja Europa a Teruel para posicionarse unos días después sobre el césped del Estadio Ciudad de Valencia en la presentación oficial frente al Peñarol de Montevideo. Y de vuelta a las Islas Británicas para oponer resistencia al Bolton en uno de los duelos de más prestigio del período estival. Y de Inglaterra a Italia con parada en Albacete. Los clásicos del verano darán paso a la competición liguera. Toda la preparación va encaminada a los duelos ya mayúsculos ante el Real Zaragoza y Getafe. El eje de la cronología es incuestionable: en algo más de un mes el Levante afrontará once encuentros.