
111 días después el fútbol regresó al espacio del Ciutat de València en un choque marcado por la virulencia anotadora de Roger. El atacante levantinista capitalizó la confrontación ante el Alcorcón. El pistolero desenfundó en sendas ocasiones para incluir en su expediente personalizado dos dianas que allanaron el camino del triunfo en el reencuentro del coliseo del barrio de Orriols con LaLiga 1|2|3. En la memoria de los aficionados azulgranas sobrevolaba el recuerdo y las instantáneas del partido que enfrentó al combinado de Orriols ante el Atlético de Madrid que significó el último triunfo y la despedida del marco de la Primera División después de seis temporadas difíciles de olvidar. Es evidente que el paso del tiempo, si se sitúa la cronología en el mes de mayo para alcanzar el presente, ha mutado los caracteres del actual Levante. Había una sensación de bautismo en la instalación granota, coincidiendo con un duelo vinculado a la segunda jornada de la categoría de Plata, después de una profunda renovación realizada durante el periodo estival.
El Ciutat de València se ha puesto guapo para afrontar el enorme desafío que significa el retorno a la categoría de Plata. En ese sentido, la remodelación realizada ha afectado principalmente a su imagen. Se mantienen incólumes los colores azules y grana, aunque ha variado su disposición y su tonalidad. No hay un orden racional en la disposición de los colores. Esa colocación un tanto aleatoria de los tonos confiere identidad al feudo blaugrana. En la grada central, enmarcando y significando ese espacio, aparece grabado el nombre del Levante U.D. y el año de su fundación en un claro guiño a la historia y a la condición de decano de la capital del Turia. El Levante agitó el mercado de verano con la incorporación de once jugadores y un nuevo cuerpo técnico. Remiro, Espinosa, Postigo, Chema, Natxo Insa, Abraham y Campaña, además de López Muñiz, se presentaron ante su público. Los siete jugadores formaban parte de la primera alineación deltécnico asturiano en el Ciutat.
En la reanudación apareció Montañés. El duelo estaba programado para las 19:00 horas. Un sentido minuto de silencio, por la memoria de los aficionados azulgranas fallecidos y por las víctimas del seísmo producido en Italia, preludió el desarrollo de la confrontación. El Levante estrenó su casillero de puntos en el choque que inauguró la competición. Fue una victoria repleta de complejidad frente a un Numancia de Soria claramente asentado en la división. El valor de los puntos adquiere trascendencia, pero habría que acentuar el perfil de un bloque que fue capaz de desentrañar los misterios del balompié. Enfrente de la escuadra granota se posicionó el Alcorcón. En el feudo blaugrana germinaba un partido sin tradición entre dos adversario que únicamente se habían cruzado en el ámbito de la Copa del Rey en la temporada 2011-2012.
Fue en la eliminatoria de octavos de Final. El triunfo alumbró al bloque que conducía Juan Ignacio Martínez. El partido estaba repleto de viajes de ida y vuelta. Natxo Insa, Chema y Campaña defendieron la elástica amarilla el curso pasado. Muñiz se instaló en el banquillo alfarero el ejercicio pasado. David Navarro y Víctor Pérez sudaron la camiseta azulgrana en tiempo muy reciente. Curiosamente Chema y David Navarro detentaron la condición de capitanes del Alcorcón y Levante durante el pasada ejercicio. En el Ciutat intercambiaron el color de sus zamarretas. Roger no erró tras recibir un pase en profundidad sobresaliente de Campaña. Los dos protagonistas convergieron para ampliar las distancias ante la aprobación de un Ciutat que reconoció el esfuerzo de sus jugadores al final de cada parte. El Levante encadena dos triunfos consecutivos, un hecho que no consiguió durante la el curso anterior, y se encarama a la zona noble de la tabla.