Levante UD: Botella, Juanjo, Chuso, Diego, Christian, Camarasa, Calderón (Pablito, min. 61), Jaime, Brais, Eloy (Marc, min. 76), Dani (Fran, min. 71).
Tavernes Blanques CF: Ferri, Pau Ruiz, Cano, Serigne, Voro (Soriano, min. 73), Óscar, Crespo (Rober, min. 69), Pablo Luis, Marc (Fran, min. 45), Pablo Rey (Néstor, min. 56), Llamas.
Árbitro: Ruiz García. Amonestó al local Dani y a los visitantes Óscar y Crespo.
Goles:
1-0 Calderón, min. 43
2-0 Dani, min. 45
3-0 Eloy, min. 54
Los chicos de Villafaina podrán comerse los turrones desde lo más alto de la tabla gracias a la contundente victoria conseguida hoy en la Ciudad Deportiva de Buñol. Un partido en que la intensidad por parte de ambas escuadras ha sido la nota dominante y gracias a ello se ha podido ver un espectáculo digno de la División de Honor Juvenil.
El encuentro comenzó con gran ritmo por parte de los granotas que buscaban combinaciones a alta velocidad que pudieran hacer daño a la defensa de cinco planteada por el míster del Tabernes. En el 10' tres córners consecutivos acabaron con un último que por poco no supone el primer tanto granota gracias a un remate de Brais que desvió Christian pero atajo con felinos reflejos en meta visitante Ferri. En el minuto 18, una jugada ensayada a balón parado llegaba a Diego en el segundo palo que la ponía en el centro para que Christian prolongara y el remate final de Eloy saliera por muy poco. Los últimos minutos de la primera mitad fueron los más decisivos del encuentro, dos balones que aguantó Brais de espaldas y que en primera instancia Calderón (43')-(1-0) y en segunda Dani (45')-(2-0) ponían el encuentro muy de cara para el conjunto granota.
Estos dos goles hicieron mucho daño al equipo visitante dirigido por Álvaro Ortí. En el minuto 51 estuvo cerca de marcar Brais, que se revolvió y tras un magnífico disparo envió el balón al palo. Solo tres minutos después, un pase en profundidad permitió a Eloy definir al segundo palo y hacer imposible la estirada de Ferri. 3-0.
A partir de este momento, carrusel de cambios. En el minuto 65, unas manos en la barrera del Tavernes (tras una falta botada desde el borde del área) hicieron que el árbitro señalara penalti. Jaime se encargó de lanzarlo, pero Ferri detuvo el disparo a media altura del jugador levantinista.
El Levante siguió llevando la iniciativa del encuentro, y el Tavernes sólo creó peligro a balón parado, pero Botella estuvo atento en todos los balones por alto.