UD Alboraya: Esteve, David, Víctor, Jonathan, Ernesto, Chavo, Alberto, Lapiedra (Rai, min. 46), Perelló (Iranzo, min. 65), Otero (Alejandro, min. 81), Albert.
Levante UD: Tienza, Loza, Xuso, Gaizka, Ferrando, Sanjuán, Álex Gil (Lado, min. 60), Rober, Raúl Garrido (Zacarías, min. 65), Joan, Colau.
Árbitro: Daniel Yuste Querol. Amonestó a los locales Jonathan, Chavo y Lapiedra y a los visitantes Ferrando, Sanjuán, Joan, Zacarías y al entrenador Igor Oca. Expulsó con tarjeta roja al jugador levantinista Joan (min. 50).
El Juvenil A no vio recompensado en el marcador el trabajo realizado sobre el terreno de juego del Alboraya, sobre todo en una segunda mitad en la que tuvo que jugar con un hombre menos y los futbolistas doblegaron sus esfuerzos. Los de Igor Oca tuvieron que conformarse con el empate.
Los primeros minutos del encuentro fueron de tanteo. Poco a poco los levantinistas se lanzaron en busca del gol y conectaron varios robos peligrosos que no lograron materializar. Una de las mejores ocasiones para los azulgranas estuvo protagonizada por Joan, quien tras robar el balón al central, se plantó delante del portero y Esteve ganó la partida. Las incorporaciones de Álex Gil, los centros de Loza y las jugadas individuales de Colau también generaron peligro. Los granotas se mostraron sólidos y contundentes en la parcela defensiva y evitaron que los locales llegaran a la portería de Tienza.
Tras la reanudación, el Levante UD se vio en inferioridad numérica muy pronto. Joan fue expulsado en el minuto 50 y los levantinistas tuvieron que armarse para evitar que le pasara factura. Los granotas, pese a estar con un jugador menos, tuvieron ocasiones para adelantarse en el marcador. Colau, en el lanzamiento de la falta en la que Joan fue expulsado, obligó a intervenir al guardameta para desviar el balón a córner. Lado también probó fortuna con una vaselina que se marchó fuera y con una falta que se marchó rozando el larguero.
Por su parte, el Alboraya lo intentó a la contra pero sin fortuna gracias al buen trabajo defensivo de los granotas que supieron salvaguardar su portería.