La alianza entre el Levante y la Primera División refleja los treinta puntos que la escuadra azulgrana amasó en los diecinueve partidos que compusieron la segunda vuelta del ejercicio 2010-2011. Los dígitos alcanzados, que conviertieron a la escuadra granota que dirigía desde el banquillo Luis García en la sexta potencia de la Liga en esa fase, alimentaron una permanencia que parecía una utopía durante el capítulo anterior de la competición. Desde un prisma estadístico, entre finales de enero y mediados de mayo, el Levante consignó su mejor registro como equipo vinculado a la máxima categoría. Todo parece formar parte del pasado, pese a la cercanía, puesto que la secuencia de los hechos está muy presente todavía en el imaginario del levantinismo. Sin embargo, la escuadra azulgrana, en riguroso presente, amenaza con pulverizar esa cantidad.
El diagrama de su rendimiento entre los últimos días de agosto y diciembre confirma esta posibilidad. Cuando por el horizonte todavía surgen cuatro confrontaciones para la conclusión del primer episodio del campeonato de la regularidad, el sobresaliente triunfo ante el Sevilla eleva los dígitos establecidos en el expediente azulgrana hasta los veintinueve puntos. El Levante podría equilibrar o superar la marca que estableció, en la segunda etapa del curso postrero, el próximo fin de semana, coincidiendo con el duelo que afrontará ante el Granada en la ciudad de la Alhambra. Es un dato realmente objetivo, siempre que el grupo que lidera Juan Ignacio Martínez sea capaz de vencer a su adversario o mantener la igualada en el cómputo global del último partido de 2011 de la Liga.
Si el análisis se establece en función de la rentabilidad granota en los partidos de la segunda fase de la competición pasada habría que enfatizar el tremendo impacto que generan los números alcanzados en la actualidad que dignifican el esfuerzo de un colectivo comprometido. “Hay que valorar que tengamos veintinueve puntos a estas alturas”, resalta Sergio Ballesteros en el reencuentro con los entranamientos esta mañana en Buñol. “La puntuación habla muy bien de lo que venimos realizando. Es muy difícil conseguir lo que ya tenemos”, puntualiza el capitán. El Levante del ejercicio 2011-2012 mejora en la vertiente que hace referencia a las victorias, por más que exista una desventaja de cuatro encuentros en el análisis planteado entre el primer tramo del curso 2011-2012 y el segundo ciclo de 2010-2011.
La escuadra de Orriols ha conmemorado nueve triunfos por los ocho que festejó hace unos meses. Y hay profundidad en el viaje para soñar con aumentar el sumario. Como propietario del Estadio Ciudad de Valencia, y tras incluir en su zurrón los tres puntos adquiridos frente al Sevilla, ha igualado el trecho de los seis triunfos que alcanzó, desde que venciera al Getafe (2-0) a finales de enero de 2011, mientras que lejos de su territorio ha obtenido ya uno más, tres por dos, que en la pasada campaña en esa etapa. El capítulo anotador establece ciertas conexiones con matizaciones. El Levante de hoy ha marcado veintitrés goles por los veintidós del ejercicio pasado en esa fase, si bien, una vez más, hay que advertir que todavía faltan cuatro comparecencias ligueras para finiquitar la vuelta inicial, por lo que los porcentajes son superiores. Parece una realidad que con doce puntos en litigio, el Levante podría fundamentar una nueva frontera que supere su umbral más laureado. Todo dependerá del comportamiento que exhiba en las próximas semanas ante el Granada, Mallorca, Athletic Club y Real Zaragoza.