El partido que enfrentó al Racing Club de Santander y al Sporting de Gijón en el Estadio de El Sardinero estuvo marcado por el sentido homenaje realizado en los prolegómenos de la cita a Manuel Preciado, fallecido en los primeros días del pasado mes de junio en Valencia.
El Levante, la casa de Manuel Preciado,durante la temporada 2003-2004, no faltó a la cita. Francisco Fenollosa, presidente de honor de la sociedad azulgrana, se desplazó hasta la ciudad cántabra para participar en este tributo que recordó la memoria del malogrado técnico. La afición del Racing Club y sus homónimos del Sporting no dejaron de corear el nombre del preparador a lo largo de la confrontación. Ese aspecto les hermanó. El Estadio de El Sardinero fue testigo del despliegue de una pancarta con su nombre. Sobre el verde de la instalación deportiva desfilaron las banderas de todos los equipos en los que Manuel Preciado militó bien en su faceta de entrenador, bien en su cometido posterior como técnico. Francisco Fenollosa apareció sobre el césped del coliseo cántabro cuando salió la bandera con los colores azulgranas.