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Primer equipo
El Levante se clasifica para la Final del Colombino (2-1)
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Fue un partido de sensaciones contrapuestas sobre el césped. El Levante conquistó el acceso a la Final del prestigioso Trofeo Colombino con veinticinco minutos repletos de luminosidad y efervescencia. En ese instante de la confrontación achicó al Alhanense, reduciendo a cenizas al grupo que conduce Abel Xavier, aquel centrocampista con toque y sentido que militara en la Real Sociedad. La escuadra lusa, sobrepasada, no tuvo más opciones que pertrecharse y guarecerse sobre la portería defendida por Ricardo Pereira. La evidente superioridad granota se tradujo en goles. Nabil El Zhar y David Barral siguieron la senda del gol que vienen marcando desde el inicio del serial de confrontaciones amistosas. No obstante, la imagen devoradora del Levante se fue consumiendo tras la diana alcanzada por Gonçalves hasta prácticamente desvanecerse y el duelo acabó con la intranquilidad que generaron las lesiones de Nabil El Zhar y Juanfran, si bien las pruebas médicas posteriores descartan lesiones de alcance.

El Levante emergió desde el vestuario como la propulsión de un cohete. Sus movimientos eran acompasados y devastadores para el cuadro lusitano. Los pupilos de Caparrós conjugaron sobre el verde un ritmo trepidante, dominio del esférico, intensidad y una presión, que comenzaba en las cercanías del área defendida por Ricardo Pereira, que maniataba a los jugadores del Olhanense. Unos metros por delante la velocidad de Xumetra, Barral y Nabil El Zhar multiplicaba los problemas para los integrantes de la retaguardia lusa. El Zhar protagonizó la primera acción hiriente, quizás en una premonición de los hechos que estaban a punto de desencadenarse. El atacante se proyectó por el costado derecho del ataque granota, superó a su oponente y probó desde la media distancia. No tardó en exceso en ajustar el perímetro de sus botas. El futbolista marroquí, con libertad total de movimientos por el corazón del área portuguesa, encontró un espacio por el que infiltrarse hacia los dominios de Ricardo Pereira. Sin más oposición que el arquero rival busco una de las esquinas del marco para anotar con suavidad.

Es evidente que El Zhar protagoniza la secuencia estival de la etapa que antecede a la competición oficial. Instalado en el eje de la mediapunta se asemeja a ese centinela imperturbable e incansable que no pierde detalle de la totalidad de los movimientos que se suceden en las proximidades de la zona que ocupa. La narración del gol permitía testificar la claridad del estado mental del colectivo blaugrana. El balón corría raudo y veloz surgiendo por todos los puntos cardinales de la retaguardia lusa. Y la tendencia se repitió apenas unos minutos más tarde. El patrón de la jugada fue muy similar en el diseño del segundo tanto levantinista, aunque el encargado de ajusticiar a Pereira fue Barral. El atacante dominó el cuero en el interior del área, pese a estar rodeado de defensores, y anotó con un potente disparo.

El Levante manejaba el partido y los tempos con solvencia. Iborra y Pape Diop marcaban la raya en la medular. No había excesivas noticias de los defensores granotas mientras que la presencia de Keylor Navas parecía testimonial. No obstante, en ocasiones, una sensación de superioridad tan elevada y perceptible, sobre el rectángulo de juego, puede originar una impresión que puede resultar paradójica por sus caracteres divergentes. La relajación se convierte en un peligro más que evidente cuando te invade una percepción de invulnerabilidad predominio sobre su adversario. Lo cierto es que el duelo varió al filo de la primera media hora. El gol de Gonçalves abre un pequeño debate sobre la consistencia granota en las acciones a balón parado. El centrocampista portugués surgió sin oposición por la profundidad que marca el segundo palo. Su cabezazo fue inapelable. El Levante perdió la firmeza y la coherencia que había mostrado y esa imagen recia y vigorosa de antaño se difuminó aunque no sufrió en exceso en tareas defensivas, cerrando las vías de penetración lusas. Por el otro extremo del campo buscó la complicidad de David Barral, a través de veloces salidas a la contra, que estuvieron cerca de ampliar los márgenes de la victoria final.

.Levante; Keylor Navas, Jason, Navarro, Vyntra, Barral, El Zhar, Iborra, Juanfran, Xumetra, Pedro López y Diop. También jugaron; El Adoua, Simao, Pedro Ríos e Ivanschitz.

Olhanense; Ricardo Pereira, Pelé, Jander, Goncalves, Paulo Regulo, Luis Filipe, Celestino, Diakhite, Mladan, Femi y Rui Duarte. También jugaron David Silva, Ozovic, Mbengue, Pouye y Bessa.

Árbitro; Gil Manzano. Colegio Extremeño. Amonestó con cartulina amarilla a Celestino, Iborra y a Barral

Goles; 1-0. M. 8 El Zhar. 2-0. M. 11 Barral. 2-1. M. 29 Goncalves.