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Primer equipo
El Levante sigue creciendo como equipo ante el Vitesse (1-1)
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No era un enfrentamiento sencillo. Durante el desarrollo de la pretemporada suelen acontecer situaciones como la confrontada sobre el verde de las instalaciones del Driel, un modesto equipo que milita en un equivalente a la Tercera División española. Sobre un escenario, con un marcado aire festivo, con música popular en los prolegómenos de la cita además de la venta de cerveza y las típicas salchichas de la zona, se posicionó la escuadra de Mendilibar. Enfrente se situaba el SBV Vitesse. Dos equipos vinculados al universo de la máxima categoría de sus respectivas Ligas que atraviesan por fases claramente diferenciadas en cuanto a la preparación de la fase anterior al arranque de la competición liguera. Es típico en estos ciclos que las fuerzas no estén del todo equilibradas. El Vitesse afrontó la quinta confrontación mientras que para el Levante era un test de enjundia, quizás el primero, tras un par de encuentros ante el filial y el Teruel. Por instantes las distancias entre los adversarios fueron escasas, un aspecto que acentúa la mirada y el perfil afilado que mostró la entidad azulgrana en su estreno del serial de partido que aguarda la concentración en tierras holandesas.

Las pretemporadas se convierten en un instante para desarticular misterios. Los equipos se van moldeando sus contornos con lentitud. En el caso que compete al Levante parece una evidencia que hay una ruptura con el pasado a partir de la llegada de Mendilibar. Es incuestionable que hay una transición que es necesario ejecutar sin prisas, pero también sin pausas. El aterrizaje del preparador vasco implica la asunción de unas coordenadas divergentes; un nuevo ideario que se va plasmando sobre el verde en los partidos amistosos. Fue el caso del choque ante el Vitesse. Durante infinidad de minutos el Levante se atrincheró en el encuentro y coqueteó con un triunfo que se esfumó en los minutos finales quizás cuando el cansancio hacía más mella en el colectivo azulgrana. Estos duelos pueden analizarse desde un prisma más global y desde cuestiones más personalizadas.

Desde la generalidad habría que enfatizar el cariz de un grupo que trata de moverse en un espacio claramente delimitado del verde. Mendilibar propone que la acción suceda en un radio de unos cuarenta metros. Para conseguirlo adelanta la retaguardia casi hasta rozar el medio del campo y convierte a los atacantes en los heraldos de la presión. La vanguardia se convierte en una pieza clave dentro del engranaje establecido. Una de sus misiones es iniciar la presión. El objetivo general pasa por robar el cuero con celeridad aprovechando la salida de sus rivales. Desvencijadas las líneas de los contrarios hay que aprovechar los huecos y las vías de escape generadas para alcanzar el objetivo de la portería. En los primeros minutos, no fue una tarea sencilla ejecutar este plan y el Vitesse movía el esférico con más solvencia, pero con el transcurrir de la cita el grupo se fue aplicando y el partido fue cambiando de dueño.

Quizás el momento más lumínico del Levante tuviera como espacio el relato del final del capítulo inicial y el arranque de la reanudación. En ese instante del enfrentamiento se había convertido en el claro dominador del duelo tras la diana de Barral, pisaba con fuerza el área del club holandés, con llegadas de Xumetra y Camarasa, e inclusive estuvo muy cerca de aumentar la renta en el marcador si el propio Barral hubiera estado acertado desde los once metros. Si desde los conceptos globales se inicia un viaja hasta las singularidades habría que incidir en el papel de Barral. Con Rafael en el banquillo, el atacante gaditano galvanizó el juego de ataque. A la pasión que muestra sobre el tapete unió la máxima del gol. Es importante para los atacantes conjugar con el gol. Atempera su mente y la libera de impurezas. Barral cabeceó un centro de Camarasa y forzó un penalti, tras un pase en profundidad de Pape Diop, que erró. Los minutos finales de la cita coincidieron con el estreno de Rafael y con la igualada de Propper. El cansancio condicionó el tramo postrero aunque no eclipsó la imagen de un buen Levante en su estreno en la tierra de los tulipanes.  

Vitesse: Velthuizen; Leerdam, Vejinovic, Qazaishvii; Propper, Oliinyk, Kruiswijk, Labyad, Van der Heijden, Kashia y Diks.

Levante: Javi Jiménez, Iván, Navarro, Issam, Nikos (Kike Torrent, 70'), Diop, Camarasa, Gavilán (Morales, 70'), Xumetra, Rubén Suárez (Simao, 70') y Barral (Rafael, 75').

Goles: 0-1. M. 31: David Barral. 1-1. m 79: Propper

Incidencias: El árbitro amonestó a David Navarro (88') y Camarasa (87).