Es un hecho habitual durante el desarrollo de las pretemporadas que dos adversarios con una graduación que, a priori, les distancia queden emparejados sobre el verde. No es algo extraño en los duelos que preludian a la competición. En el Ciudad de Lepe se midieron el Levante y el Córdoba. Para la escuadra andaluza era el primer bolo veraniego después de tres semanas de intenso trabajo. Las huestes de Joaquín Caparrós sumaban su tercera comparecencia tras los choques frente el C.D. San Roque y Ayamonte. Quizás las diferencias no fueron tan acusadas sobre el rectángulo de juego. Levante y Córdoba ofrecieron un partido de alternativas; de dominio variable sin que ninguno fuera capaz de someter totalmente a su rival. No obstante, las ocasiones más claras se sucedieron en el interior del área cordobesa. Quizás la situación más clarividente llegó tras la pena máxima cometida sobre Roger porfió por el control de un balón en el interior del perímetro defensivo califal.
Roger cayó al suelo tras ser arrollado por uno de los defensores. Pape fue el encargado de materializar la acción, pero la respuesta de Saizar fue exquisita. Antes un disparo de Morales a quemarropa, que aventuraba la ruta del gol, chocó con el cuerpo de un defensor. En el segundo acto, Ivanschitz rozó el gol con un disparo cruzado que salió lamiendo el palo mientras que Higón exigió lo mejor del repertorio de Juan Carlos tras romper el cuero desde la frontal del área. El duelo empezó con el inconveniente adicional que supuso la lesión de Barral en la fase final del calentamiento. El atacante presenta unas molestias en el aductor y por precaución no participó en el encuentro. Roger fue el escogido para suplir al goleador de la pretemporada. El Levante nunca estuvo especialmente cómodo en el cómputo general de los noventa minutos de la confrontación.
Sus movimientos no fueron acompasados. Los problemas se acumulaban en las cercanías del área cordobesa. En ese sentido, al equipo le faltó imaginación y profundidad para conseguir rasgar el entramado defensivo del grupo andaluz. El balón se convirtió en un bien difícil de gobernar. Únicamente la movilidad de Nabil El Zhar generaba incertidumbre entre los pupilos de Pablo Villa. El atacante marroquí volvió a partir de inicio instalado en el eje de la mediapunta para desplazarse a la derecha durante los minutos iniciales del segundo acto. En las antípodas del campo, Strahman logró colarse entre Navarro y Vyntra. El delantero se plantó delante de Keylor y trató de resolver la acción con una espectacular vaselina que se marchó por encima de la portería granota. La narración del duelo no varió en la reanudación. Los continuados cambios fueron variando el paisaje de la confrontación, pero la esencia se mantuvo en un enfrentamiento difícil de guiar para el Levante.
Levante; Keylor Navas, Morales, Navarro, Vyntra, Barral, El Zhar, Iborra, Rubén, Juanfran, Pedro López y Pape Diop. También jugaron; Ángel, Ivanschitz, El Adoua, Sérgio, Simao, Higón, Hector Rodas, Nikos y Pallardó.
Córdoba; Saizar, Armando, Pedro, Strahman, Joselu, López Silva, Abel, Bernanrdo, Mauro, Gálvez y Espejo. También jugaron; Juan Carlos, Sebas, Caballero, Ayina, Luso, De Los Reyes, J. González y Fran Cruz.
Árbitro; Rodríguez Varela. Comité Onubense.