Levante UD - 1: Reina, Pau Cendrós, Robusté, Ballesteros, Dani Carril, Xisco Nadal, Pallardó, Marc Mateu (Gorka Larrea, m.81), Juanlu (Xisco Muñoz, m.71), Rubén y De Souza (Javi Guerra, m.63).
Cádiz CF - 1: Casilla; Cristian, Silva, Dani Fragoso, Cifuentes (Raúl López, m.80); Jon Erice, Ormazábal, Enrique, López Silva; Abraham (Caballero, m.77) y Toedtli (Diego Tristán, m.83).
Goles: 1-0, m.33: Dani Carril. 1-1, m.69: Enrique.
Árbitro: Gardeazábal Gómez (colegio vasco). Amonestó por parte del Levante a Pau Cendrós, Dani Carril y Robusté y por parte del Cádiz a Caballero y López Silva.
Incidencias: Partido disputado en el estadio 'Ciutat de València' ante 3.582 espectadores.
El Levante UD sumó un nuevo empate en la segunda jornada de liga ante el Cádiz, en un encuentro en el que nuevamente mereció más pero la falta de definición impidió que sumaran los tres puntos.
Comenzó el Cádiz dominando el choque, pero fue el Levante UD el que marcó primero en una jugada a balón parado; Rubén botaba un córner de manera magistral para que Dani Carril abriera el marcador anotando de cabeza.
Tras el gol, llegaron los mejores minutos de los levantinistas, que pudieron sentenciar con dos buenas acciones prácticamente consecutivas de Igor y Pallardó. En la primera, el meta gaditano sacaba in extremis un buen balón al delantero luso-brasileño en el mano a mano, y en la segunda el centrocampista valenciano disparó desviado desde la frontal un balón que le había llegado rechazado.
La segunda mitad comenzó igual que la primera, con el Cádiz llevando la iniciativa en busca del empate. Reina tuvo que intervenir en dos ocasiones que sacó sin problemas, y el Levante UD seguía esperando paciente el momento de marcar el segundo tanto.
Pero fueron los de Javi Gracia los que encontraron su recompensa con el empate de Enrique que remató un perfecto centro desde la izquierda.
Los últimos minutos fueron para los de Luis García que volvieron a disponer de ocasiones para llevarse el encuentro, en las botas de Rubén y Xisco. Aunque la más clara fue en la prolongación, cuando Javi Guerra estrelló el balón en el larguero en el que podía haber sido el tanto de la victoria levantinista.