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Primer equipo
El Levante y el Real Madrid rinden un sincero tributo a la figura de Antonio Calpe
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La emoción le embargó en una jornada repleta de simbolismo y sentimentalismo. Antonio Calpe, un hombre que eleva la discreción a la enésima potencia, se vio entre los focos y las luces como figura principal. La jornada de ayer perdurará en su memoria. El Levante y el Real Madrid, los clubes en los que militó como profesional entre la década de los sesenta-setenta, tributaron al defensor un merecido homenaje, coincidiendo con el partido de vuelta de los octavos de Final de la Copa del Rey. Antonio Calpe, escoltado por sus inseparables nietos, Carlos y Andi, dos jóvenes almas con corazón granota, como toca en una saga de arraigada tradición levantinista, realizó el saque de honor en los prolegómenos de la confrontación ante el reconocimiento de la grada del Estadio Ciudad de Valencia que premió su condición de histórico.

Fue el punto álgido de un día inolvidable que comenzó en el Nou Racó con motivo del almuerzo oficial entre las instituciones. Francisco Catalán, presidente del Levante y Florentino Pérez, jerarca del Real Madrid, recordaron y agasajaron al defensor. Pachín, compañero de fatigas durante su estancia en la sociedad blanca, no perdía detalle de esta ofrenda. Florentino Pérez le entregó una réplica del Estadio Santiago Bernabéu y recordó en su alocución el pundonor exhibido por el futbolista durante sus años de militancia en el Real Madrid, con una mención especial para la consecución de la sexta Copa de Europa conquistada en 1966, gesta de la que fue partícipe. Francisco Catalán le concedió una placa conmemorativa y recordó la figura legendaria de uno de los patriarcas del levantinismo.