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El levantinismo se reencuentra con Vallejo en una visita guiada con motivo de su centenario

El club ha programado otra visita para el 9 de abril a las 18,30 horas.

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Patrimonio Histórico

El histórico Campo de Vallejo volvió a latir el pasado sábado por la mañana en una visita guiada que congregó a un numeroso grupo de aficionados del Levante y amantes de la historia del fútbol valenciano. Dado el éxito de la convocatoria el club ha agendado otra visita para el 9 de abril a las 18,30 horas. 

La actividad, integrada dentro del programa del centenario de la inauguración de Vallejo, forma parte del conjunto de iniciativas impulsadas por el Área de Patrimonio Histórico del Levante UD para recuperar y poner en valor el legado de un estadio básico para entender la evolución del club, como entidad, y del balompié valenciano.

Un viaje en el tiempo

Más allá de una simple ruta urbana, la propuesta planteaba un auténtico viaje en el tiempo. El desafío implicaba realizar un ejercicio de imaginación para volver al pasado. Un regreso a la Valencia de los años veinte para recorrer la fisonomía del Campo de Vallejo desde su estreno hasta su desaparición a finales de los años sesenta. En ese eje de la cronología, el crecimiento de la ciudad terminó por absorberlo.

El inicio en Portal de Vallejo

El punto de partida fue el simbólico Portal de Vallejo, lugar por el que durante décadas accedieron miles de aficionados rumbo al estadio. Desde allí, el grupo inició un recorrido que permitió reconstruir, paso a paso, la geografía emocional de Vallejo. Un muro que colinda con el Convento de San Cristobal se convierte en uno de los últimos vestigios visibles de Vallejo. Calles, esquinas y espacios hoy cotidianos recuperaron su significado original a través de relatos, anécdotas y episodios históricos.

Sobre el antiguo terreno de juego

Uno de los momentos más evocadores de la visita fue la posibilidad de recorrer la superficie del antiguo terreno de juego a través del trazado que ocupaban su tribuna y sus gradas, permitiendo a los asistentes ubicarse físicamente donde antaño se disputaban los partidos. Una experiencia que ayudó a dimensionar el estadio y a conectar de forma directa con su pasado.

Historia y ciudad

Durante el itinerario se interrelacionaron algunos de los episodios más significativos ligados tanto al estadio como a la historia de la ciudad. La riada de 1957, que afectó profundamente a Valencia y dejó su huella en Vallejo, fue uno de los hitos destacados. También se abordó el proceso de urbanización que transformó el entorno y acabó integrando el campo en el tejido urbano.

Memoria deportiva

En el plano deportivo, la memoria llevó a los asistentes hasta figuras como Silvino, primer gran goleador de Vallejo con la camiseta del Gimnástico, así como a partidos y momentos que forman parte del imaginario colectivo granota. El recorrido encontró uno de sus puntos más emotivos al evocar el último encuentro disputado en el estadio, frente al Tenerife, en la temporada 1967-1968. El Levante venció a la escuadra tinerfeña con un gol de Reyes Suárez en un choque sin abolengo. Un adiós sin solemnidad, casi silencioso, que podría etiquetarse como el último vals de Vallejo.

Un cierre cargado de simbolismo

La visita concluyó cerrando el círculo: el grupo regresó al Portal de Vallejo accediendo desde la calle Bodría, una de las arterias que aún conserva la esencia de aquella época. Un final cargado de simbolismo que refuerza la idea de que, aunque el estadio desapareciera físicamente, su memoria sigue presente en el paisaje urbano.

Vallejo sigue vivo

La notable asistencia y el interés mostrado por los participantes evidencian que Vallejo no es solo un recuerdo, sino una parte viva de la identidad del levantinismo y de la historia de la ciudad. Esta visita guiada consolida el proyecto conmemorativo del año del centenario de Vallejo. Esta actividad pretende mantener vivo el latido de un estadio que marcó a generaciones. El club ha programado otra visita similar para el jueves, 9 de abril a las 18,30 horas en la antigua estación de Pont de Fusta.