El delantero del Levante UD regresó a los terrenos de juego marcando un gol ante el Athletic Club
Etta Eyong volvió a sonreír el pasado miércoles. El delantero del Levante UD reapareció ante el Athletic Club después de superar la lesión en el músculo recto anterior de su pierna derecha y lo hizo de la mejor manera posible, ayudando al equipo a sumar tres puntos importantes y marcando el tercer gol.
El atacante granota reconoce la satisfacción del vestuario tras el triunfo, consciente de la importancia de conseguir la victoria en casa. “El equipo está muy feliz después de esta victoria porque sabíamos que era un partido muy importante y en casa. Necesitábamos esos tres puntos”, explica. Un resultado que, además, reforzó la confianza del grupo después de varias jornadas en las que las buenas sensaciones no habían terminado de traducirse en victorias. “Nos faltaba ese plus, ese paso hacia delante que nos ha dado este partido. Creo que la confianza del equipo ha ido de menos a más”, señala.
La vuelta a la competición tuvo un significado especial para Etta Eyong, que aprovechó la oportunidad que le brindó el entrenador para contribuir al triunfo y recuperar sensaciones sobre el terreno de juego. “Estoy muy feliz de volver. Para mí era muy difícil el regreso. Cuando el míster me dio la oportunidad, pensé que tenía que aprovecharla para ayudar al equipo a conseguir los tres puntos”, afirma. Su gol, el tercero del conjunto levantinista, supuso también una dosis extra de confianza para afrontar los próximos compromisos. “Ese gol me ha ayudado también a ganar confianza y a relajarme más y jugar más tranquilo”, añade.
El delantero ha recordado cómo vivió la acción que terminó enviando el balón al fondo de la red. Tras un primer rechace al que no pudo llegar, tuvo claro que debía intentarlo de nuevo en la siguiente oportunidad. “En el segundo pensé: ‘Voy a full y a ver lo que pasa’. Cuando vi la pelota dije: ‘Esa es mía’, y la empujé hacia dentro”, relata.
La alegría por el tanto no fue únicamente suya. Sus compañeros acudieron rápidamente a felicitarle creando una piña que reflejó la satisfacción del grupo por su regreso y por el gol. “Cuando vi a todos los compañeros viniendo hacia mí, no sabía ni lo que podía hacer. Dije: ‘Vale, me quedo aquí y ya está’, y celebramos juntos. No podía ni celebrar el gol solo”, recuerda entre risas.
El Levante UD ya centra ahora su atención en el próximo compromiso frente a la Real Sociedad. El equipo buscará mantener las sensaciones del último encuentro y dar un paso más para conseguir los tres puntos lejos de casa. “Lo vamos a afrontar de la misma manera que hemos afrontado este partido en casa, para intentar sacar los tres puntos y tratar de obtener esa victoria fuera de casa que nos está costando un poco”, concluye el jugador.