Lo advirtió Lucas Alcaraz con el latido del enfrentamiento todavía muy presente. El técnico andaluz recalcó que no había sido la mejor tarjeta de presentación de la escuadra azulgrana si se establecía una comparativa con el perfil de los encuentros de preparación disputados por el bloque que prepara durante el período estival. La victoria se le escurrió al Levante en el choque que suponía el reencuentro del colectivo granota ante su masa social en el ámbito del Ciutat de València. Alfonso y Nahuel rubricaron el triunfo del colectivo que prepara Marcelino Toral. Las dianas arribaron en cada una de las partes del duelo entre el Villarreal y el Levante. El Submarino amarillo evidenció un punto más de cocción, desde una perspectiva formativa y competitiva, un aspecto que suele ser una norma en los equipos dirigidos por el preparador asturiano, que el bloque levantinista en una confrontación que se sitúa en el eje de la cronología a algo más de dos semanas para el arranque de una nueva edición de la Liga BBVA.
Hay licencia para casi todo durante la pretemporada. Las derrotas no contabilizan. Tampoco penalizan. Los partidos no se miden exclusivamente por el resultado en cuestión, si bien es incuestionable que conjugar con la victoria ayuda a fundamentar y a reforzar conceptos. De ahí el cariz que adquieren los enfrentamientos. Hay muchos más valores que acentuar que el marcador en sí. El feudo de Orriols contempló el estreno oficial de Rubén, Verza y Deyverson junto a Ghilas, las principales novedades del ejercicio que se avecina. El atacante argelino se quedó fuera de combate tras sufrir un corte en la mano en un accidente doméstico. Lo cierto es que el arquero demostró reflejos y serenidad en un par de llegadas del Villarreal. Y el ariete brasileño hizo temblar el larguero de Barbosa en un espectacular remate de cabeza en la reanudación de la cita.
El juego aéreo del delantero carioca brilla entre las especialidades que caracterizan su juego. Y no parece que sea una afirmación que carezca de sentido. Deyverson voló para conectar con el cuero en una acción que nació de un saque de esquina. Únicamente el palo evitó que inaugurara su currículum goleador. Alcaraz partió con una defensa de cinco con Toño e Iván por las bandas con la misión de adentrarse en territorio enemigo. Verza en compañía de Morales y Camarasa debían acortar las distancias con respecto a Casadesús y Deyverson. Al Levante le faltó algo más de ritmo y de cadencia a lo largo de los noventa minutos. Y esa tendencia se agudizó sobremanera con las permutas y variaciones sobre el campo. Suele ser normal en este tipo de partidos donde las piernas no están habituadas a la consistencia del esfuerzo.
En ese sentido, quizás firmara sus momentos más convincentes en el nacimiento de cada capítulo. De hecho, al cabezazo de Deyverson le sucedió un remate a quemarropa de David Navarro que Barbosa resolvió con exquisitez cuando se preveía la igualada. No obstante, en ese tramo del duelo el Villarreal ya mandaba en el marcador tras la diana conseguida por Alfonso. El atacante horadó la defensa con una diagonal mortífera que le dejó sin más oposición que Rubén Martínez. El balón se convirtió en un bien perfectamente utilizado por el grupo amarillo. En los minutos finales Nahuel aprovechó un despiste azulgrana para aumentar las diferencias.