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Primer equipo
Iván Romero: “Cumplir cien partidos es un orgullo para mí y para mi familia y ojalá sean muchos más”

El delantero alcanzó los cien partidos con el Levante UD ante la Real Sociedad

Comunicación

Iván Romero cumplió el pasado domingo, en el encuentro frente a la Real Sociedad, cien partidos oficiales con el Levante UD. El delantero, que afronta su cuarta temporada en el club y es uno de los cuatro capitanes del equipo, alcanza esta cifra después de vivir momentos de alegría, etapas complicadas y experiencias que han marcado su crecimiento tanto dentro como fuera del terreno de juego.

“Cumplir cien partidos es un orgullo para mí y para mi familia y ojalá sean muchos más”, reconoce. Cuatro temporadas dan para mucho y, durante este tiempo, Iván Romero ha compartido momentos inolvidables con sus compañeros, el cuerpo técnico, los trabajadores del club y la afición. También ha tenido que superar dificultades, especialmente a raíz de las lesiones que le impidieron disfrutar de sus inicios como levantinista. Por eso, el cariño recibido desde la grada tiene un significado especial para él. “Es mi casa. Me siento muy querido por la afición y eso hace que estés muy a gusto aquí en el club”, explica.

El fichaje de Iván Romero se produjo de manera rápida. El jugador se encontraba en Sevilla junto a su padre cuando surgió la oportunidad de incorporarse al conjunto granota. Sin pensárselo demasiado, ambos organizaron la mudanza y emprendieron el viaje hacia Valencia con todas sus pertenencias. “Cogimos dos coches con todas las cosas que tenía allí en Sevilla y salimos para Valencia. Recuerdo que fue un viernes y fue el primer partido de Liga que tenían ellos fuera de casa. Recuerdo esa llegada con mi familia, mis padres y el día siguiente que entrenábamos con el equipo y fue el primer día que les vi. Tengo esos momentos muy recientes porque me acuerdo cómo fue todo, que fue un poco rápido y con esas ganas de llegar y conocer las instalaciones y todo el club. Me acuerdo como si fuese ayer”, confiesa.

Desde entonces, el atacante ha acumulado experiencias que le han ayudado a evolucionar. “Maduras como persona y como jugador. Son muchos partidos y cuatro temporadas las que llevo aquí. Pasan muchos compañeros, tienes muchas experiencias e intentas siempre coger lo mejor de cada uno, aprender e intentar aportar tu granito de arena en todos los aspectos”, señala.

Ese crecimiento también ha venido acompañado de una mayor responsabilidad dentro del vestuario. Esta temporada, Iván Romero forma parte del grupo de cuatro capitanes del equipo, una condición que asume con naturalidad y compromiso. “Siempre he dicho que estoy aquí para ayudar al equipo en lo que haga falta. Estoy contento de que cuenten conmigo para lo que sea, tanto dentro como fuera del campo. Esa responsabilidad que tengo la aporto y ayudo al equipo en todo lo que haga falta”, asegura.

Entre los recuerdos que guarda de su trayectoria como levantinista, Iván Romero se queda con dos goles muy especiales: el anotado frente al Real Betis y el conseguido ante el FC Barcelona, ambos en Primera División. Los dos tienen un valor añadido por haber sido sus primeros tantos en la máxima categoría. Sin embargo, hay un momento que ocupa un lugar privilegiado en su memoria: el ascenso del Levante UD a Primera División. Aquel encuentro tuvo que vivirlo desde el banquillo debido a una lesión, pero eso no le impidió sentir la emoción de una jornada que todavía rememora con una sonrisa. “No lo jugué porque estaba lesionado, pero el partido de Burgos, que fue el ascenso a Primera División, lo recordamos todos con muchas ganas y con mucho orgullo de todo el esfuerzo del año de todos. Recuerdo estar en el banquillo, que estaba lesionado, y salir corriendo como si no me pasara nada. Es un momento único que nunca voy a olvidar”, afirma.

Preguntado por el partido que más ganas habría tenido de disputar, no duda en señalar aquel encuentro decisivo. “Hice todo lo posible para intentar llegar y ayudar al equipo en lo que pudiera. Lo único que pude hacer es estar ahí desde fuera apoyando, porque no quería estar en la grada. Daría todo por volver a jugar ese partido”, reconoce.

Al alcanzar los 100 encuentros, Iván Romero también tiene muy presentes a los levantinistas que le han acompañado desde su llegada. Las lesiones que sufrió en sus inicios como granota fueron una etapa difícil, pero el apoyo recibido por parte de la afición le ayudó a afrontar aquellos momentos. “Cuando llegué tuve un par de lesiones que me impidieron dar lo mejor de mí. Estuve mucho tiempo lesionado y son momentos duros en los que la afición me mandaba un montón de mensajes de apoyo, que tuviera calma, que iba a hacer lo que más me gustaba y que lo iba a hacer bien. Ahora miras hacia atrás, esos cien partidos y cuatro temporadas, y solo tengo palabras de agradecimiento a todos los que han estado ahí conmigo”, destaca.

El delantero concluye con un mensaje que resume el compromiso que mantiene con el club y su afición: “Saben que lo voy a seguir dando todo hasta el último día”.

A continuación, puedes ver la entrevista completa.