Todo está prácticamente preparado por los alrededores del Estadio Ciudad de Valencia para el partido más importante del año, según calificativo surgido del pensamiento de Luis García. El entrenador de la escuadra granota ultima la preparación de un duelo que podría situar al Levante en la antesala de la permanencia si es capaz de vencer al Hércules en el coliseo del barrio de Orriols. Precisamente en este escenario, y desde las 10:30 horas de la mañana, se ha sucedido la penúltima sesión de trabajo del grupo. Como suele ser una tónica habitual en los planteamientos de Luis García, en la previa de las confrontaciones oficiales, el colectivo se ha ejercitado a puerta cerrada.
El mensaje y el envoltorio de la confrontación resultan transparentes. El triunfo permitiría traspasar la frontera de los cuarenta puntos, una cifra que suele significar la permanencia una temporada más en el universo de la Primera División. El técnico ha contado con la totalidad de los efectivos disponibles con las excepciones de Asier del Horno, Sergio y Montero. El lateral vasco se ha sometido a un tratamiento específico de fisioterapia mientras que Sergio y Montero han trabajado con Félix Vicente, recuperador de la entidad.