Con una sonrisa en los labios y con los rostros reflejando la emociones vividas como consecuencia de la victoria conseguida ante el Helsingborgs en el estreno azulgrana en el marco de la Liga Europea, los jugadores azulgrana han retomado el trabajo en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Buñol. La semana en recorrido promete todavía emociones fuertes. La competición europea queda en suspenso, de manera temporal, hasta que en los primeros días de octubre retorne con el duelo ante el Hannover 96 en tierras alemanas, pero vuelve la Liga en el ámbito de la Primera División.
El domingo a las 16:00 horas los pupilos de Juan Ignacio Martínez tienen una nueva cita ante la Real Sociedad. El fútbol brillará de nuevo en el feudo del barrio de Orriols. A las diez y media, los integrantes del plantel saltaban al campo de la Ciudad Deportiva. No hay concesiones para la tregua ante un calendario que se comprime y que exige una respuesta contundente por parte de los futbolistas. Juan Ignacio Martínez ha diseñado un entrenamiento de regeneración para aquellos jugadores que partieron en el once ante la escuadra sueca en choque europeo de la noche de ayer.
Sin embargo, el grupo, en su totalidad, coincidió en el capítulo inicial de la sesión. No obstante, después de una activación general y tras los obligados rondos, los titulares de la cita ante el Helsingborgs complementaron este trabajo con una sesión específica en el gimnasio de la instalación de Buñol. Algunos se quedaron en el verde realizando carrera continua. Miguel Pallardó se retiró del entrenamiento con antelación sobre el resto por unos problemas musculares.