Quizás sea complejo abstraerse de toda la euforia que contextualiza la cita que mañana afrontará el Levante en el choque liguero ante el Athletic Club. El sueño europeo pasa por doblegar a las huestes que prepara Bielsa y esperar acontecimientos. Será una tarde repleta de emociones. Quizás por ese aspecto, o por mantener el status quo creado a lo largo de la temporada, los jugadores se han encerrado en el Estadio Ciutat de València para ultimar la preparación de uno de los duelos por excelencia en la historia centenaria de la sociedad. El sepulcral silencio del coliseo de Orriols, que se convertirá mañana a partir de las 20:00 horas en una turbina propulsora de las ilusiones azulgranas, ha enmarcado el desarrollo de la jornada de trabajo. Juan Ignacio Martínez ha contado con la totalidad del grupo con las excepciones de Asier del Horno y Koné. El atacante marfileño sigue realizando un trabajo personalizado de recuperación de su dolencia en la rodilla a caballo entre el gimnasio y las manos reparadoras de los fisioterapeutas de la institución. Por su parte, Barkero, Rubén y Juanfran, todos ellos con molestias físicas durante la semana, han completado la matinal. El preparador ha incidido en cuestiones técnicas en la jornada previa al combate ante la entidad vasca. La estrategia y las acciones a balón parado han completado el menú del día.
Primer equipo
La plantilla última la preparación del duelo ante el Athletic a puerta cerrada