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Primer equipo
La pretemporada sigue su curso en Ermelo
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El despertador estaba fijado para las ocho de la mañana. Era el horario escogido para abrir la matinal en Ermelo en el arranque de la segunda fase de la pretemporada que la escuadra azulgrana viene desarrollando desde el pasado 10 de julio. Los jugadores y el cuerpo técnico estaban citados en el comedor del Hotel Tulipan Golden Heerlickheijd para compartir desayuno. La alimentación adquiere relevancia en esta fase de la temporada. Hay que cargar las pilas y contar con el aporte proteico necesario para afrontar las exigentes sesiones de trabajo. Dos horas después los futbolistas ya se encuentran posicionados en las instalaciones deportivas del F.C. Horst para entrar en contacto con el balón.

Con anterioridad, cubrieron la distancia que separa el cuartel general azulgrana del complejo deportivo en el que se ejercitan en bicicleta. Veinte minutos que permiten calentar motores al colectivo de una manera singular y, sobre todo, alejada de los parámetros habituales. La adecuación al esfuerzo genera imágenes simpáticas con los integrantes del plantel asidos al manillar de sus respectivas bicis. Los integrantes del plantel granota se fagocitan con las costumbres del entorno. Y este vehículo de dos ruedas puede elevarse a la categoría de clásico como medio de transporte escogido por los moradores del país de los Tulipanes. Sus calles y carreteras se pueblan de velocípedos.

El Levante vuelve a entrenar tras desplazarse ayer desde Valencia a Ermelo. Mendilibar reúne al bloque en los instantes anteriores al inicio de la sesión y estructura las coordenadas del trabajo a seguir. El sol despunta y comienza a templar la jornada, pero no hace con la potencia del sol valenciano. El plantel entrenará en doble sesión en el día de hoy. Algunos jugadores complementarán el ejercicio colectivo sobre el verde con un trabajo personalizado en el gimnasio del Hotel. El preparador vasco divide al bloque en cuatro grupos. Dos se enfrentan entre sí en un partido que se dirime en un espacio acotado del terreno de juego. Las dimensiones son muy reducidas. Apenas hay espacios libres. Los duelos están cronometrados.

Mendilibar reclama intensidad y demanda soluciones a sus jugadores. El preparador no pierde de vista lo que sucede en ese punto del tapete. Transmite órdenes, pero también refuerza a sus pupilos con palabras de asentimiento. En el otro extremo del campo los futbolistas se sumergen en una práctica de presión y posesión con el esférico como principal protagonista. Los grupos cambias de escenario. El entrenamiento se prolongó durante algo más de una hora. Héctor Rodas, Nikos y Casadesús no han participado con el colectivo durante la totalidad de la sesión. El zaguero, el lateral y el atacante completaron el trabajo físico junto al resto del equipo, pero se retiraron cuando el balón entró en escena.