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Primer equipo
La que se avecina; Liga, Europa League y Copa del Rey en dos meses frenéticos
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Partidos y más partidos sobre la inmensidad del pasto verde. Es el sino que va a marcar el destino del Levante en la secuencia temporal establecida entre el próximo fin de semana y la fecha del 22 de diciembre. El armisticio concedido por los compromisos internacionales de las selecciones, inmersas en la fase de clasificación para el Mundial de 2014 y para la Copa de África de 2013, por lo que afecta a la representación del continente africano, ya ha llegado a su ocaso. Y no surge, en perspectiva, tregua posible sobre el horizonte más cercano hasta el advenimiento de la Navidad. Y el calendario en este ciclo acotado parece escarpado y va cargado de duelos de muy diversa índole y consideración, aunque hay un nexo común que determina una homogeneidad y una unificación ante el carácter oficial que acompaña a cada uno de los enfrentamientos con representación de la escuadra azulgrana. El ciclo se inicia en la matinal del domingo en el Coliseo Alfonso Pérez de Getafe y concluye en el feudo de Vallecas en la antesala de las Fiestas Navideñas.

La sociedad azulgrana va a experimentar una sensación que no cuenta con precedentes, en el tiempo pasado, en las jornadas inmediatas. El colectivo que conduce Juan Ignacio Martínez, sumergido en la competición liguera, desde el mes de agosto, y en la fase de grupos de la Europa League, desde el mes de septiembre, deberá, por obligación, incluir en su imaginario el formato de la Copa del Rey. En ese sentido, el Levante desvelará mañana, al filo de las 12:00 horas, con exactitud el nombre y la adscripción física y geográfica del adversario al que se enfrentará en el torneo del K.O. en la eliminatoria adscrita a los dieciseisavos de Final. Su condición europea le exime, en esta primera ronda en la que concursa, de medirse a un contrincante de la Primera y Segunda División. El destino del club de Orriols se entrecruzará, con una absoluta y certera seguridad, con un contrincante ubicado en los estratos de la categoría de Bronce del fútbol español. El duelo de ida se disputará el 31 de octubre y el partido de vuelta está pautado para el 28 de noviembre en el Estadio Ciutat de València.

La exigencia es supina y hasta superlativa en el intento por compaginar el universo de las tres competiciones que marcan el recorrido del actual Levante en el transcurso de la temporada en plena vigencia. Las semanas se repetirán sin apenas variaciones. Sesiones de trabajo y partidos sin apenas márgenes para el reconfortable descanso. Los duelos, en jornada intersemanal, tendrán que conjugarse con la presencia levantinista en el cosmos de la máxima división durante los fines de semana. Una especie de déjà vu que se repetirá de forma constante. Cambiará la escenografía de los estadios, pero pervivirá la esencia y la savia de la competición en sus distintos formatos. Es evidente que la reiteración de encuentros parece interminable y exigirá del bloque que compone la plantilla y cuerpo técnico una adecuación, física y mental, ante los contingentes que se avecinan. El ciclo determina la cifra de dieciséis encuentros si se contabilizan los diez duelos previos a la Navidad, relacionados con la Liga BBVA, que augura partidos enredados ante el Real Madrid o Barcelona, que se complementan con las cuatro confrontaciones de la fase de Grupos de la Europa League y la eliminatoria de los dieciseisavos de Final que plantea la hipótesis de elevar el dígito hasta los dieciocho si el Levante encuentra la ruta de los octavos de final fechados para el doce y diecinueve del mes de diciembre.