Con la mente puesta en la confrontación que mañana medirá al Levante y al Real Zaragoza, correspodiente a la vuelta de los octavos de Final de la Copa del Rey, la plantilla azulgrana ha retomado los entrenamientos en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Buñol. En una mañana glacial, Juan Ignacio ha trabajado con la totalidad de la plantilla con las excepciones de Barkero y Juanfran. Iborra se ha retirado en el tramo final de la sesión. El preparador, a escasas veinticuatro horas de la cita copera, ha ultimado los preparativos del duelo ante la sociedad maña. El gol logrado por Arana en los minutos finales del encuentro de ida marca el desarrolló del partido de vuelta en La Romareda.
“La eliminatoria está un sesenta-cuarenta para ellos”, advertía Héctor Rodas en rueda de prensa tras ser cuestionado por la condición de favorito de la entidad aragonesa. No obstante, confía en la remontada. “El equipo es capaz de darle la vuelta a esto”. Lo cierto es que Juan Ignacio Martínez ha trabajado aspectos tácticos sobre el verde en la jornada inmediata al enfrentamiento. De hecho, los jugadores han cerrado la matinal pateando desde los once metros, un aspecto que podría ser capital en la resolución de la eliminatoria si el Levante calca el desarrollo del partido de ida en Orriols en el feudo de La Romareda y la igualada persistiera a la finalización del tiempo adicional.