La tarde fue pródiga en acontecimientos, principalmente para Luis García. El técnico azulgrana celebró frente al Málaga la victoria número cincuenta de su expediente personalizado como preparador vinculado a la causa granota desde que se comprometiera con la entidad granota en el convulso período estival de 2008. Al margen, fijó un nuevo registro en el marco de la Primera División tras alcanzar la victoria undécima en la competición. Nadie había conseguido elevar el currículum de triunfos en una campaña hasta lo once partido solventados con éxito.
Por partes; Luis García debutó al frente del banquillo del Levante en el postrer fin de semana de agosto de 2008. Después de trabajar a contrarreloj, durante un complejo y kafkiano verano, tratando de superar una catarata de problemas de muy diversa índole, y después de armar un grupo que estaba en maitines, por esas fechas en que la competición daba sus balbuceos iniciales, amortiguó con éxito y contundencia la visita del Real Zaragoza, un auténtico trasantlántico en el marco de la categoría de Plata que se presentaba con un puñado de jugadores acostumbrados a metas de mayor consideración y calado. Los goles de Rubén y Geijo le permitieron estrenar la condición de victorioso como conductor de la nave azulgrana.
Fue en la pradera verde del coliseo del barrio de Orriols. En cierto modo, ese escenario y Rubén, autor de la segunda diana de esta tarde ante el Málaga, ejercen de amalgama entre aquel pasado turbio y un presente esplendoroso tras la conquista del medio centenar de triunfos diseminados por un espacio que cifra en ciento veinte los partidos oficiales bajo su manto protector, incluyendo en el registro los partidos adscritos a la competición liguera en Primera y Segunda División y los cuatro choques vinculados estrictamente al formato de la Copa del Rey. Los tres puntos ante el Málaga, fundamentales y prioritarios en la enmarañada batalla por la supervivencia, implica superar las diez victorias logradas en los cursos 1963-1964, con Quique en el banquillo, y 2006-2007 con López Caro y Abel Resino.