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Primer equipo
Oportunidad perdida en Eibar
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Oportunidad perdida en Eibar

Parecía el momento oportuno para atizar un golpe contundente a la competición con el fin de regresar desde las tinieblas de la clasificación tras los resultados obtenidos por los equipos implicados en la lucha por la supervivencia en la Liga BBVA. Máxime tras el pase filtrado de Simao en busca de la carrera de Deyverson. El partido atravesaba por el tramo inicial y el Levante trataba de domesticarlo. El atacante brasileño se plantó delante de Riesgo después de ganar la espalda a los zagueros locales. Pudo haber aprovechado la indecisión del guardameta local en una salida poco ortodoxa, y batirle por arriba, pero prefirió ajustar el esférico al palo largo. El balón marchó rozando el poste después de pasearse por delante del arco armero. El Levante advertía de sus intenciones en un arranque convincente que generó dudas sobre el entramado que prepara Mendilibar. En este tramo del campeonato no le queda más opciones que de sumar de tres en tres para conseguir una escalada en la tabla que no se materializa.

No había excesivo fútbol sobre el verde de Ipurua. La presión asfixiaba las áreas de creación de cada equipo. El balón no aparecía por la faz del medio del campo. Bajar el cuero del cielo vasco y fijarlo a la medular para dominarlo e iniciar una proyección hacia las metas rivales parecía una quimera. Primaban las cuestiones físicas sobre la estética. Las consignas que prevalecen en el feudo eibarrés, es decir una batalla sin cuartel y una continuada guerra de desgaste, elevadas a su máximo exponente. Sufría Rossi con y sin balón. Uno de los jugadores más clarividentes del bloque levantinista daba síntomas de una incomodidad manifiesta. El hecho denunciaba todo aquello que estaba aconteciendo en el césped del Ipurua. En realidad no había demasiadas noticias de casi nada. Los porteros no tenían una cuota de protagonismo demasiado elevada. Sin embargo en medio de este páramo surgió la figura de Jota para trazar una diagonal diabólica que encontró a Inui. La acción fue veloz en su ejecución. El japonés la puso sin dejarla botar en el corazón del área sobre la llegada de Bastón que se coló entre los centrales para mantener la idílica relación que presenta con el gol. Fue un gol que condensa parte de las esencias y virtudes de un Eibar del tiempo presente que tiene muy claro y monitorizados sus movimientos. Mendilibar cuenta con tres puñales en la zona que preludia del gol. Es un bloque con tendencia a explotar los costados del campo. En ese sentido, es un equipo de fútbol centrífugo si se entiende como tal esa querencia a machacar a sus adversarios por las esquinas del verde. Quizás solo haya una objeción a la vertiginosa acción que antecedió el gol; Inui parecía estar en fuera de juego cuando entró en contacto con el esférico. En cierto modo, la diana certificó el cambio de sentido que iba tomando el partido después de un nacimiento que pareció controlar el bloque levantinista.

La escuadra local fue adquiriendo voltaje e intensidad según se sucedían los minutos. Todos los rechaces y todos los balones divididos acababan en las botas de los jugadores azulgranas. El Levante se atrincheraba en las cercanías de Mariño. Se trata de un síntoma inequívoco. Volaba Morales en la reanudación en dirección a la portería de Riesgo, pero quien inquietaba era el Eibar. Inui chocó con el palo de Mariño y Adrián aumentó las distancias en una acción embarullada y repleta de polémica. El atacante arrolló al cancerbero foráneo ante la permisividad arbitral. El encuentro entraba en una nueva fase con un Eibar perfectamente asentado sobre el verde y un Levante obligado a cercar el marco de Riesgo. No le servía de nada el dictamen del luminoso. Una combinación entre Rossi y Deyverson acabó con un disparo del brasileño que atrapó el cancerbero eibarrés. Más tarde fue Ghilas quien se topó con el meta. El Levante no pudo mutar el destino de un partido que le mantiene anclado a los bajos fondos de la tabla.


SD Eibar:

Levante UD:

Árbitro: Xavier Estrada Fernández. Amonestó con cartulina amarilla a Dani García, Jota, Lillo, Orban y Xumetra.

Goles: 1-0. M. 37. Borja. 2-0. M. 57 Adrián.