Desde la adversidad que significa conjugar con la derrota, Paco López reflexionó sobre el sentido de un duelo que mutó en los minutos finales. “No creo que al equipo le faltara gasolina”, matizó cuando se le cuestionó por un hipotético bajón físico del colectivo azulgrana coincidiendo con el capítulo definitivo del partido del Ciutat. El preparador incidió en cuestiones mentales en la búsqueda de causas que explicaran los hechos acaecidos cuando el encuentro se acercaba a su final. “Creo que va más por el aspecto mental y anímico que significa encajar un gol”. El técnico realizó una lectura antagónica en virtud de los acontecimientos dirimidos. A su juicio, hubo dos choques diferenciados.
“Hasta el minuto setenta hemos sido muy superiores. Hemos tenido el control. Veías más cerca el dos a cero que el empate a uno. Tras el empate nos ha costado rehacernos. Ellos tienen buenos jugadores y han conseguido darle la vuelta al partido. Hemos hecho un esfuerzo tremendo y si no matas el partido lo puedes pagar”. La conclusión defendida era diáfana. “El equipo no ha merecido este resultado. Un partido se compone de noventa minutos. Estoy muy contento con el equipo. Hemos hecho una buena primera mitad y quince minutos espectaculares en la reanudación”. Los imputs no advertían del desenlace definitivo.
“La Real no había creado nada hasta el minuto setenta y eso tenía mucho mérito. Tiene grandes jugadores. El palo anímico es importante cuando te has visto tan superior. Quieres cambiar las cosas y puede mucho más el corazón que la cabeza. Ellos con más espacios se han sentido más cómodos”. El Levante no fue tan vertical como acostumbra. La explicación se encuentra en el sistema adoptado por la Real Sociedad. “El hecho de no hacer más transiciones se debía a que ellos cuando atacaban dejan gente en zona intermedia que no te permite enlazar y elaborar esas transiciones. La cuestión era salir en corto sumando más pases o salir con pases muy largos. Dejan los dos medioscentros por delante de los centrales. Es muy difícil pillarles a la contra”.