El partido ante el Lugo comienza a tomar forma después de unas largas vacaciones de Navidad y con el paréntesis adicional que significó el estreno de 2017 que propició que las huestes que prepara López Muñiz descansaran en las jornadas del pasado sábado y domingo. El grupo ha retomado la actividad física en las instalaciones de Buñol. A las diez y media los futbolistas han saltado al campo número uno del complejo. Y lo harán de manera ininterrumpida durante la semana en recorrido. La competición liguera regresa después de un pequeño armisticio. Para el Levante la segunda semana del naciente mes de enero se caracteriza por la profusión de confrontaciones. Las batallas se multiplican en el campo. El choque ante el Lugo preludia dos enfrentamientos en calidad de foráneo ante UCAM Murcia y Huesca.
Siete días y tres encuentros para cerrar el primer tramo del campeonato de la regularidad en la categoría de Plata. El balón ha adquirido relevancia en el entrenamiento matinal en Buñol. Los ejercicios de finalización se han sucedido. Durante una hora y media todo ha girado en torno al principal herraje de la disciplina del balompié. El técnico asturiano ha contado con el total del grupo con las únicas excepciones de Chema, Iván y Montañés. Los tres jugadores han trabajado al margen en la sala médica y en el gimnasio del club. El plantel se ejercitará mañana martes desde las diez y media en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Buñol para proseguir con la planificación del partido ante el Lugo.