Tavernes Blanques C.F: Jorge, Salt (Ferrando, min. 69), Malón, Víctor, Roque (Cafú, min. 69), Miguel, Monso (Fran, min. 45), Hugo (Sebas, min. 59), Mario, Madero, Sergi
Levante UD: Cárdenas, Loza (Caballero, min. 80), Lara, Gaizka, Ferrando, Jaime, Riera (Colau, min. 51), Robert, Casado (Ramón, min. 32), Joan (Jou, min. 75), Álex Gil
Árbitro: Sr Rafael Badal Marín. Amonestó a Roque, Mario y Cafú y expulsó a Miguel, por parte de los locales.
Goles:
0-1. Casado, min.2
0-2. Jaime, min.40
0-3. Robert, min. 68
El Juvenil A encadenó su quinta victoria consecutiva imponiéndose en el terreno de juego del Tavernes Blanques. Este triunfo permite al conjunto dirigido por Igor Oca escalar hasta la tercera posición de la tabla adelantando al Atlético Madrileño.
El encuentro se definió en los primeros minutos. Algunos aficionados tomaban asiento cuando, en la primera aproximación, Pedro definió un perfecto centro de Loza desde banda derecha con un cabezazo picado. Los visitantes se hicieron con la posesión y el dominio del juego durante toda la primera parte. Robert contemporizó el juego, distribuyendo el ataque granota, mientras la defensa, muy seria durante todo el partido, no concedió apenas ocasiones. Los azulgranas atacaron con paciencia y se organizaron muy bien en defensa para esperar una buena oportunidad que ampliara el marcador. Pudo llegar en una combinación sublime entre Joan y Álex Gil en la que el disparo se topó en uno de sus compañeros cuando se cantaba el gol. Tampoco llegó el segundo con un tiro de fuera del área de Riera ni con un disparo de Ramón, que sustituyó al lesionado Casado, en el uno contra uno que desbarató Jorge.
Tanto insistieron los granotas que al final obtuvieron su recompensa. Justo antes del descanso, Jaime botó una falta lejana escorada a la derecha que sorprendió al portero local con un disparo que se fue cerrando hasta acabar en la red.
Ya en la segunda parte, el conjunto local trató de incomodar y de meter en su campo a los azulgranas, que esperaron replegados y bien ordenados atrás. Mediado el segundo tiempo, en un contragolpe rápido, Colau avanzó por banda, tras una buena combinación del equipo, y puso un pase perfecto atrás para que Robert definiera con facilidad. El Tavernes siguió intentándolo, aunque nunca llegó a inquietar la portería defendida por Cárdenas. Sólo tres remates de cabeza en jugadas a balón parado pudieron maquillar un resultado que nunca peligró para el Levante. Se llegó al final del encuentro con la expulsión, por reiteradas protestas, de Miguel, jugador local.