La plantilla del Levante ha retomado esta mañana en las instalaciones de la Ciudad Deportiva de Buñol los entrenamientos semanales después de la igualada saldada en el duelo del pasado domingo ante la U.D. Las Palmas. El grupo afronta una semana que nace marcada por los compromisos internacionales en el ámbito de selección. Ese aspecto propicia que no haya fútbol de la Liga BBVA durante el fin de semana y que el próximo partido con protagonismo azulgrana esté fijado para el próximo viernes 11 de septiembre. Ese día el Sevilla se enfrentará al bloque levantinista en el Ciutat de València. Lucas Alcaraz ha contado con el total de los efectivos disponibles con la incorporación de Diego Mariño, fichado en la jornada de ayer por las tres próximas temporadas.
La totalidad de la plantilla blaugrana ha convergido sobre el campo en el primer tramo del entrenamiento. Todos los jugadores han realizado un exigente circuito físico ante la atenta mirada del preparador andaluz. En la segunda parte, los futbolistas con menor presencia en el choque ante la sociedad canaria han intensificado las cargas establecidas, mientras que los titulares en el segundo enfrentamiento de la Liga BBVA se han sometido a fisioterapia y han trabajado en el gimnasio de la instalación deportiva. El colectivo azulgrana regresará al verde mañana en doble sesión. El entrenamiento matinal está fijado para las 9:30 horas en la Ciudad Deportiva de Buñol. Por la tarde se trasladarán al Ciutat para proseguir con la planificación determinada.