La plantilla levantinista ha regresado a los entrenamientos esta mañana en Buñol en una sesión en la que la mala fortuna ha querido que Robusté e Iborra no pudieran completar la sesión con sus compañeros por diferentes molestias.
El central catalán sufría durante el rondo un pinchazo en la parte posterior del muslo izquierdo, y debía abandonar el entrenamiento. Los servicios médicos han confirmado que le practicarán una resonancia mañana miércoles por la tarde para valorar el alcance de las molestias y determinar si sufre lesión fibrilar.
Minutos después era Iborra el que se veía obligado a seguir el mismo camino al vestuario que su compañero, ya que un golpe fortuito con otro jugador le provocaba molestias en el gemelo izquierdo. El de Moncada, también deberá someterse a pruebas médicas mañana por la tarde para determinar su lesión.
El plantel realizó durante la sesión un trabajo de adaptación después de los dos días de descanso, con ejercicios de tren superior, rondos, posesiones y carrera continua.