La semana que nace hoy, bajo la advocación de la buenaventura, como secuela de la victoria conquistada por el Levante ante el Atlético de Madrid, es de una exigencia superlativa. El paso de las jornadas implica ir superando confrontaciones en el ámbito de la competición oficial. En apenas dos días la expedición granota volará hacia Gijón para medirse al Sporting en el feudo de El Molinón. El sábado 14 de abril el turno será para el Barcelona en el coliseo del barrio de Orriols. Los componentes de la escuadra azulgrana han retomado esta mañana las sesiones de entrenamiento con una amplia sonrisa dibujada sobre sus rostros por mor de la consecución de tres nuevos puntos que disparan a la escuadra granota en la zona más elevada de la tabla. La matinal ha seguido los parámetros que definen los entrenamientos post-partido. Los héroes de la cita dominical ante el grupo que prepara Simeone han realizado un trabajo específico de regeneración sobre el césped del Estadio Ciutat de València.
El resto del plantel ha aumentado la intensidad de la práctica efectuada. Juan Ignacio Martínez ha contado con la totalidad de los efectivos en el día después de un triunfo sobresaliente. Asier del Horno ha completado parte de la sesión junto al resto del bloque, si bien ha realizado un trabajo personalizado de recuperación de las dolencias que le dejaron fuera del partido ante el Atlético de Madrid. Por su parte, Iborra con una sobrecarga que le impidió concluir el duelo ante la entidad colchonera, ha entrenado a un ritmo menor. El grupo se ejercitará mañana desde las 18:00 a puerta cerrada en Buñol y el miércoles se desplazará en vuelo chárter a Gijón para enfrentarse a las 20:00 horas al Sporting en el Estadio de El Molinón.