Una amplia representanción del Levante U.D. se ha trasladado hasta la ciudad de Santander para dar el último adiós a la figura, enorme, y ya legendaria, de Manuel Preciado, técnico de la sociedad azulgrana durante el transcurso de la temporada 2003-2004. Francisco Catalán, presidente del consejo de administración, encabeza la comitiva desplazada hasta tierras cántabras. El máximo mandatario está secundado por Francisco Fenollosa, presidente de honor del club granota. Jual Luis Mora e Iñaki Aizpurúa, miembros de la secretaría técnica, y componentes de la plantilla que logró el histórico ascenso a Primera División, bajo la égida del preparador de El Astillero, marcharon en la tarde de ayer para despedir a un entrenador que forma parte de la memoria del levantinismo.
Andrés Garcerá, delegado de la primera plantilla, Raimon o Vicente Herrero son algunos de los integrantes del actual Levante que no han dudado en recorrer la distancia que separa Valencia de Santander para acudir al sepelio de Manuel Preciado y reconfortar a su familia en estos momentos de tanta dureza. Mientras tanto, se suceden los actos espontáneos en el coliseo de Orriols. La zona de acceso al vestuario del Estadio se ha convertido en un improvisado mausoleo. Imperan las imágenes relacionadas con el técnico cántabro. En la tarde de ayer se guardó un emotivo minuto de silencio a las 20:00 horas. Desde que se conoció el lamentable fallecimiento del entrenador son innumerables los mensajes de ánimo lanzados por los aficionados blaugranas.