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Josep María Vall ligó su trayectoria profesional al Levante y al Espanyol

Se trata de la exposición que podrán ver en el Palco VIP del Ciutat de València.

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Patrimonio Histórico

Con motivo del partido entre el Levante UD y el RCD Espanyol, el Palco VIP del coliseo granota acoge una exposición dedicada a la figura de Josep Maria Vall, futbolista que ligó su trayectoria profesional a ambos clubes. 

Vall fue jugador del Levante UD y del Espanyol, y su carrera simboliza un tiempo en el que los relatos deportivos se escribían de forma muy diferente a la del presente. De hecho, el futbolista abandonó el Levante para incorporarse al Espanyol en abril de 1964, cuando la temporada aún no había concluido.

Un fútbol de otro tiempo
Por entonces, la Copa del Generalísimo se disputaba a la conclusión de la Liga y
actuaba como epílogo de las competiciones futbolísticas del curso. Así, en la
temporada 1963-1964, Vall defendió el escudo del Levante UD en el desembarco del club en Primera División, pero cerró el relato competitivo de ese mismo curso con la camiseta del Espanyol —todavía denominado Español— en el torneo copero.

Son situaciones que responden a un fútbol muy alejado del tiempo presente y que hoy resultan casi inconcebibles.

La llegada al Levante y un proyecto en reconstrucción
Josep Maria Vall aterrizó en el Levante UD al inicio del curso 1960-1961. Aquel Levante se encontraba inmerso en un proceso de reestructuración tanto institucional como deportiva. José Navarro acababa de acceder a la presidencia tras el largo periplo de Antonio Román, con la necesidad de recomponer las finanzas del club y diseñar un proyecto deportivo solvente. 

La premisa concebida pasaba por combinar juventud y experiencia, un axioma que Vall cumplía a la perfección. Apenas tenía 21 años cuando rubricó su acuerdo con el Levante, pero ya conocía la categoría de Plata tras tres temporadas en las filas del Condal, por entonces una especie de filial del FC Barcelona

Vall fue coetáneo a la llegada de Serafín y tuvo a Lelé como técnico. Comenzaban a dibujarse las cimbras del ascenso a Primera División de 1963.

Pieza clave del ascenso
La aclimatación de Vall al Levante fue instantánea. Se convirtió en titular habitual
primero con Lelé y más tarde con Quique. Fue pieza clave en el engranaje del histórico ascenso a Primera División de 1963.Era un auténtico cuchillo afilado por la banda y mantenía un contacto estrecho con el gol. Vall fue un futbolista apreciado por la grada de Vallejo. La lucha en cada segundo del partido nunca la negoció. En la primera campaña del Levante en la élite disputó 24 partidos y anotó cinco goles, convirtiéndose en el tercer máximo goleador del equipo en un curso que ya forma parte de la historia granota. Aquel ascenso dejó también una anécdota imborrable: Vall tuvo la osadía de llevarse el balón del partido decisivo, una pieza que hoy luce en el tour del Estadio Ciutat de València.

La despedida y el vínculo eterno
No obstante, los caminos de Vall y el Levante UD se disociaron en abril de 1964. El
Espanyol abonó dos millones de pesetas de la época por los derechos del jugador, una cifra muy relevante para aquel tiempo. 

Además de su etapa en el Espanyol, Vall también defendió las camisetas del Sabadell, Europa y Calella, pero nunca olvidó su paso por el Levante UD. Era habitual verle periódicamente en la grada del Ciutat de València, manteniendo siempre un cercano vínculo emocional con el club. En sus visitas a la ciudad siempre aprovechaba la coyuntura para rememorar el pasado desde los salones del Restaurante La Pepica. 

Tras su fallecimiento, su familia donó al Levante UD la pelota del ascenso a Primera División, un gesto repleto de simbolismo y memoria.

La exposición
La exposición instalada en el Palco VIP del Ciutat de València reúne documentación original de la etapa de Josep Maria Vall en el Levante UD, así como material relativo a su traspaso al Espanyol en abril de 1964. Una muestra que permite recorrer la trayectoria de un futbolista a caballo entre el Levante y el Espanyol, y que forma parte esencial del patrimonio histórico del club granota.