Skip to main content

Wilkes y su estreno en un duelo ante Osasuna

La exposición incluye la ficha original de aquel encuentro disputado el 7 de septiembre de 1958.

Aún no hay reacciones. ¡Sé el primero!

La exposición temática del próximo encuentro entre el Levante UD y CA Osasuna en el Ciutat de València sugiere una invitación a viajar por el tiempo. 7 de septiembre de 1958. La fecha forma parte del santoral de la memoria histórica granota.

Regresamos al feudo de Vallejo para plasmar el estreno de Faas Wilkes con la camiseta del Levante. Era una confrontación amistosa que enfrentó al grupo que conducía Álvaro contra Osasuna. El típico partido de preparación que, de pronto, adquirió evanescencia por mor de la presencia del atacante holandés.

Un fichaje que convulsionó la ciudad

Wilkes protagonizó las jornadas finales de agosto de 1958 en clave azulgrana. Antonio Román hizo saltar la banca con el anuncio de la contratación del futbolista originario de Róterdam. Durante el período estival, los mentideros futbolísticos de la ciudad del Turia acentuaban la posibilidad de una nueva entente entre Wilkes y el Valencia CF. El pasado futbolístico del jugador convergía con la entidad de Mestalla y parecía abrirse una segunda etapa en su trayectoria. Y entonces, como embozado, surgió el Levante. Y Wilkes alcanzó un compromiso con la escuadra de Vallejo. De fondo emergía el maná dorado del ascenso a Primera División, una proyección que el club buscaba desde la noche de los tiempos.

Vallejo se rinde ante Wilkes

La estampa de Wilkes con la elástica azulgrana enardeció las emociones de los seguidores granotes. Las colas en la sede social de Vallejo se sucedían para conseguir el pertinente pase de una temporada que se aventuraba histórica. La noticia traspasó las fronteras locales para convulsionar el mercado futbolístico nacional. Y llegó la jornada del 7 de septiembre. Aquel día, Wilkes se ajustó la camiseta del Levante por vez primera. El partido adquirió una nueva condición. La grada de Vallejo reflejaba la dimensión del duelo. No cabía ni un alfiler.

El gol a lo Amberes de Paredes

La figura de Wilkes eclipsó al resto de protagonistas. No obstante, de entre las brumas surgió Paredes para reivindicar su condición innata de goleador. Paredes quizás fuera uno de los grandes perjudicados por la llegada del neerlandés. A lo largo del curso tuvo que emigrar desde el corazón del área para adquirir consistencia en el once.

Quizás esa tarde conquistara uno de los goles más bellos que jamás lograra. El gol a lo Amberes, como lo bautizó la prensa. Garra, coraje y precisión en un magnífico escorzo. Fue el segundo gol de la tarde.

Entre la ilusión y la realidad

Sin embargo, las miradas estaban centradas en la figura legendaria de Wilkes. Era un fichaje de quilates para una empresa repleta de espinas: el ascenso a la élite. Aquel fue el comienzo de la entente establecida entre Wilkes y el Levante durante el curso 1958-1959. Quizás las ilusiones estaban justificadas.

El currículo y el ascendente del jugador eran una sugestiva invitación al optimismo. Pero el fútbol no es una ciencia matemática. Hubo luces y sombras en el recorrido liguero y un final luctuoso con la promoción a Primera en juego. Pero esa ya es otra historia.

Una exposición para revivir la historia

La muestra que acompañará el duelo en el Ciutat permitirá al aficionado sumergirse en aquel episodio fundacional. La exposición incluirá la ficha original de aquel encuentro disputado el 7 de septiembre de 1958, así como documentación vinculada a la estancia de Wilkes en el Levante, piezas que ayudan a contextualizar el impacto social y deportivo de su llegada a Vallejo.