Carlos Espí refuerza la fe granota
Levante UD 2-0 Deportivo Alavés
Equipo y afición lograron una victoria de enorme valor en el Estadio Ciutat de València tras conjurarse durante la semana bajo el lema “Yo creo”. La comunión entre la grada y los jugadores fue determinante para sumar mucho más que tres puntos. Carlos Espí, con un doblete en los minutos finales, firmó el triunfo del conjunto granota.
El partido comenzó con intensidad. La primera ocasión clara llegó en el minuto 9, tras un centro de Paco Cortés que Carlos Álvarez remató de vaselina. El balón se marchó por encima del larguero. La réplica visitante llegó en el 22’, en un saque de esquina que puso a prueba a Ryan. El guardameta levantinista realizó una doble intervención tras el primer remate de Pablo Ibáñez y el segundo de Blanco desde la frontal. El portero voló para desviar la trayectoria del balón.
El Deportivo Alavés volvió a intentarlo superada la media hora, por medio de Boyé y Aleñá, pero Dela despejó el esférico prácticamente sobre la línea de gol. En los últimos compases del primer tiempo, el Levante UD respondió con un potente disparo de Iván Romero que Sivera envió a córner.
Tras el descanso, el conjunto granota regresó al césped decidido a inclinar el partido. A punto estuvo de hacerlo tras una asistencia de Paco Cortés para Carlos Álvarez, cuyo disparo se estrelló en el poste derecho. Los de Luis Castro intensificaron la presión, mientras que los de Vitoria se quedaron con diez en el 61’, tras la segunda tarjeta amarilla a Parada.
Con superioridad numérica, el Levante UD se volcó definitivamente al ataque y levantó en varias ocasiones a los aficionados de sus asientos. Primero, tras un remate de Olasagasti que Sivera despejó en última instancia. Después, Carlos Espí rozó el gol con una chilena dentro del área, pero el guardameta volvió a imponerse. Los azulgranas enlazaron varios saques de esquina consecutivos y cercaron el área rival, aunque el premio se resistía. La clave residía en no desistir ni impacientarse.
Los levantinistas continuaron trabajando en busca del acierto necesario para transformar su peligro en gol. La insistencia encontró recompensa en el minuto 88. Carlos Espí cabeceó, el balón rebotó en un defensor, volvió a caerle al delantero y, esta vez, lo envió a la escuadra para desatar la locura en el estadio. El Ciutat se convirtió en una caldera. Ya en el tiempo de descuento, Etta Eyong asistió a Espí, que no perdonó y puso el definitivo 2-0 con el que el Levante certificó una victoria tan trabajada como celebrada.