ES
F. Sala

Demostración de poderío ofensivo del Levante UD FS frente a UMA Antequera (6-1)

Exhibición de un Levante UD FS conocedor de sus capacidades y que exprimió su poderío físico para pasar por encima de un rival llamado a ser de los favoritos al ascenso de categoría. Tres goles en la primera parte comenzaron a decantar la balanza a favor de un conjunto granota que no bajó su intensidad a lo largo de los 40 minutos.

Gran primer acto de un conjunto levantinista que pasó por encima del ‘David’ de la categoría, el CD UMA Antequera. El despliegue granota forzó a los visitantes a sumar varias faltas en su casillero en el arranque del duelo. Cerca del ecuador del primer acto comenzaron a llegar las aproximaciones, todas del lado local: Pablo García y posteriormente Parreño pusieron a prueba a un resolutivo Almagro. El guardameta malagueño no tuvo el mismo acierto al 13’ de partido, cuando Pablo García encimó su control para no permitirle recibir cómodo y en el intento de deshacerse del cuero, el balón golpeó en el cuerpo del pívot granota, abriendo así la lista de goleadores del encuentro. El tramo final de los primeros 20 minutos permitió plasmar en el luminoso el buen hacer granota, Juanico tras una bonita asistencia de Rochina y más tarde Peléh -con el juego de cinco desplegado por los visitantes- ahondaron en la renta granota. 

Tras el descanso nuevamente el encargado de golpear fue el Levante UD FS, a pesar de la mejora de rendimiento del CD UMA Antequera. Parreño con un zurdazo directo al ángulo levantó al respetable de su asiento. El choque a tener un ritmo vertiginoso, fue ahí donde los malagueños encontraron la forma de hacer daño: Leandrinho recortó distancias con un tanto para el que necesitó hasta tres remates el conjunto de Tete. Acabando así con 107 minutos en los que los azulgrana no concedieron gol en este inicio liguero. Aun así, tan solo tardó tres minutos el Levante UD FS en restablecer la normalidad previa: Pablo García tras recorrer más de 20 metros con el balón controlado, encaró a Almagro con la templanza necesaria para recortar al guardameta y acabar entronando el quinto de la tarde. El sexto fue obra de un inspirado Rochina que forzó el robo con el portero jugador de los visitantes y definió sin nervio. No se movería más el marcador en la que significa la segunda victoria consecutiva de los de Carlos Márquez en su feudo, manteniéndose invictos en la temporada tras el empate de la primera jornada a domicilio.