Se trata de una pieza histórica que permaneció durante décadas como testimonio de una época
LALIGA regresa al Ciutat de València y con el nacimiento de la competición del curso 2026-2027 retorna una iniciativa que durante las últimas temporadas ha convertido el palco VIP en un espacio para el recuerdo. En esta ocasión, la Copa de Campeones del I Trofeo Costa de Valencia protagonizará el duelo entre el Levante UD y el Real Betis, correspondiente a la tercera jornada del calendario liguero.
Se trata de una pieza histórica que permaneció durante décadas como testimonio de una época y que, tras un minucioso proceso de recuperación y restauración, vuelve a mostrar el esplendor que tuvo hace más de medio siglo.
Un trofeo con historia y sello levantinista
Hay objetos que parecen permanecer inmóviles y ajenos al paso del tiempo, pero basta con detener la mirada para descubrir que son auténticos contenedores de memoria. La Copa de Campeones del I Trofeo Costa de Valencia es uno de ellos. Su silueta, sus formas y el metal trabajado que la compone permiten viajar hasta el verano de 1972, cuando el Levante participó en la primera edición de un torneo concebido para unir el nombre de la ciudad de Valencia con el de su principal representante futbolístico.
El conjunto granota se proclamó campeón de aquella edición inaugural y conquistó el trofeo en propiedad tras vencer sobre el verde al Nacional de Montevideo y al Rapid de Bucarest. Ahora, 54 años después, aquella copa vuelve a ocupar un lugar destacado en el entorno del Ciutat de València.
La apuesta de la Valencia de 1972 por el fútbol de verano
Para comprender el significado de aquel trofeo hay que regresar a la Valencia de los años setenta y, especialmente, a la figura de Manuel Grau Torralba, presidente del Levante en aquel periodo y uno de los principales impulsores de la iniciativa. Grau Torralba accedió a la presidencia con una idea clara: fortalecer la identificación entre el Levante y la ciudad.
En una época de esplendor para el fútbol estival, donde grandes y pequeños clubes organizaban torneos nacionales e internacionales para convertir sus estadios en grandes escaparates, la propuesta del Levante fue un paso más allá. Con la inestimable colaboración del Ayuntamiento de la capital del Turia, la iniciativa buscaba asociar el nombre del club al de Valencia aprovechando uno de sus principales atractivos: su costa y sus playas.
En julio de 1972, Grau Torralba presentó los detalles ante la prensa valenciana, naciendo así un torneo con una vocación que trascendía lo estrictamente deportivo. La ambición de la directiva llevó incluso a exhibir los trofeos en un conocido establecimiento comercial antes de la competición, anticipando la relevancia que se le otorgó al evento.
Una puerta abierta a la memoria granota
Aquella copa ha regresado ahora al presente. Después de ser recuperada y restaurada para devolverle el lustre que mostró en 1972, su presencia en el palco VIP del Ciutat de València no será únicamente la exhibición de un trofeo, sino una invitación a mirar hacia atrás.
Supone un viaje a una época en la que el Levante reforzaba sus vínculos con la ciudad, los torneos estivales marcaban el calendario futbolístico y una nueva generación de aficionados construía sus propios recuerdos. La Copa de Campeones del I Trofeo Costa de Valencia volverá a brillar para enfatizar que hay objetos que nunca dejan de contar historias.