Antonio Gento López de granota a carballón
La exposición del Palco del Ciutat exhibe su ficha como jugador del Levante, el contrato que formalizó su incorporación al club, así como diversos documentos intercambiados entre el Levante y el Real Madrid en el proceso de su llegada.
Antonio Gento López, conocido futbolísticamente como Gento III, defendió los colores del Levante durante la temporada 1962-1963, un curso que acabaría siendo histórico para la entidad granota. Su llegada se produjo en el verano de 1962, en un momento en el que el club trataba de conformar una plantilla equilibrada entre juventud y experiencia con el objetivo de luchar por el ascenso a Primera División.
Con apenas 22 años, Gento III ya acumulaba vivencias en el fútbol profesional. Había estado vinculado al Real Madrid, donde llegó a debutar en la élite, y también había competido en la Segunda División defendiendo la camiseta del Plus Ultra, filial del conjunto madridista durante la década de los sesenta.
Una estirpe de futbolistas
Gento pertenecía a una familia profundamente ligada al deporte. El nombre más ilustre de aquella saga fue sin duda Paco Gento, leyenda del Real Madrid y de la Selección Española durante los años cincuenta y sesenta. Antonio fue el tercero de una familia de deportistas que también tendría continuidad en generaciones posteriores, entre ellas la representada por Julio Llorente. La estirpe Gento destacó tanto en el mundo del fútbol como en el del baloncesto.
Talento técnico y precisión a balón parado
Quienes lo vieron jugar coincidían en señalar que era uno de los futbolistas con mayor talento técnico de la familia. Elegante sobre el terreno de juego, conducía el balón con naturalidad y destacaba por su capacidad para asociarse con sus compañeros.
Entre sus grandes especialidades sobresalían los lanzamientos de falta. Poseía una habilidad natural para superar la barrera y dirigir el balón lejos del alcance del guardameta rival. Su golpeo era preciso y su ejecución, tan elegante como eficaz.
Fútbol y servicio militar
Durante la campaña 1962-1963, Gento III compaginó su presencia en la primera plantilla levantinista con sus obligaciones militares, circunstancia habitual para muchos futbolistas de la época. En más de una ocasión los dirigentes del Levante tuvieron que gestionar su presencia ante las autoridades militares para poder contar con él en encuentros de especial relevancia.
Aquella temporada estuvo marcada por una creciente tensión competitiva. El Levante luchaba por abrirse paso hacia la Primera División, lo que elevó la intensidad y la importancia de cada partido a medida que avanzaba el campeonato.
Del ascenso a nuevos destinos
Pese a formar parte del equipo que alcanzó el ascenso a Primera División, la etapa de Gento III en el Levante no se prolongó más allá de aquel curso. Tras la histórica promoción, los dirigentes azulgranas le comunicaron que no continuaría en la disciplina del club. Su carrera prosiguió posteriormente en Santander y Oviedo, antes de poner punto final a su trayectoria como futbolista en El Astillero.
El regreso al Ciutat
Décadas después, Antonio Gento regresaría a Valencia para participar en el homenaje que el Levante rindió en 2013 a los héroes del ascenso de 1963, coincidiendo con el cincuenta aniversario de aquella gesta.
En aquel emotivo acto, Gento III volvió a pisar el Ciutat de València junto a varios de sus antiguos compañeros, rememorando uno de los capítulos más brillantes de la historia granota.
Documentos para la memoria
Entre las piezas que se exhiben en esta exposición destacan su ficha como jugador del Levante, el contrato que formalizó su incorporación al club, así como diversos documentos intercambiados entre el Levante y el Real Madrid en el proceso de su llegada. Este material permite reconstruir el día a día de un jugador que formó parte de una plantilla inolvidable.